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Rediseño del espacio aéreo: Cómo llegaban los vuelos al AICM y por qué era seguro

Ante la complicada orografía de la CDMX, para poder aterrizar en la pista del AICM, los vuelos tenían una "puerta segura" de entrada a la capital, misma que tendría que compartir con el AIFA y podría saturarse.

El espacio aéreo del Valle de México se rediseñó para que el AICM y el AIFA operaran a la par. Pero los resultados dejan algunas dudas.Créditos: Sandra Ríos / Grupo Fórmula
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Cuando en 2021 entró en operaciones el nuevo diseño del espacio aéreo de la CDMX, uno de los principales cambio fue la ruta de llegada de los aviones al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que ahora comenzaron a volar por el poniente y sur de la capital, cosa que los vecinos reportaron de inmediato.

Ello se dio para hacer posible que pudieran operar de manera simultánea esta terminal y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).

Antes de eso, los vuelos que llegaba a la CDMX entraban por una "puerta" segura en el nornoroeste del Valle de México, en el municipio de Naucalpan. Este punto se llama San Mateo, una localidad más allá de las Torres de Satélite, donde el relieve no tan alto como en otras partes, permitía el ingreso con bajo riesgo para las aeronaves, que vuelan a unos 12 mil pies (3.6 kilómetros) de altura.

"Ese diseño, a pesar de que manejaba muchísimo más tráfico que este, tiene toda un acceso a la ciudad", resaltó la controladora aérea María Larriva Sahd en entrevista con Óscar Mario Beteta para "En los Tiempos de la Radio".

"Los aviones llegaban a San Mateo desacelerados, bajito y en configuración (para aterrizar); en cambio ahora ve el ruido, ve la cantidad de millas que vuelan dentro de la ciudad, ve cómo están afectadas las colonias del sur, suroeste y del oeste, los aviones coinciden de frente aquí sobre Álvaro Obregón, y eso sí es peligroso", comentó.

De acuerdo con la especialista, el anterior diseño del espacio aéreo capitalino reducía el riesgo de colisión con objetos como las montañas. Además de que no comprometía la llegada de aviones que tuvieran poco combustible. Ahora con los cambios, las aeronaves entran por zonas con altas montañas como la el Ajusco o los cerros del sur de la Ciudad de México.

"Estamos pidiendo que se regrese al diseño anterior porque era lo que teníamos pero sobre ese hay que trabajar y modernizar también o sea, tampoco vamos decir que era infalible. Sí necesitamos que los sistemas de apoyo sean satelitales, que sean modernos, diseñados con cuidado, pero sobre la base de lo que ya funcionaba", sostuvo.

El propio gobierno de la 4T conoció de estos riesgos. De acuerdo con el documento "Plan Alternativo para el AICM. Evaluación de Viabilidad Operacional hacia un incremento de capacidad global", presentado en agosto de 2018 por el equipo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), en ese punto de San Mateo se podría registrar un mayor riesgo de colisión en caso de interactuar los aeropuertos de Santa Lucía y el Aeropuerto Internacional Benito Juárez.

 

Por ello, se tuvo que rediseñar el espacio aéreo para que las llegadas se realicen por el sur, surponiente y poniente de la capital del país.

"Ellos quitaron todas las llegadas, el sistema de regulación del tráfico lo tiraron a la basura porque quisieron hacer algo totalmente diferente pero eso nos llegó al fracaso", advirtió Larriva Sahd.

De acuerdo con la especialista, la opción del aeropuerto de Texcoco tenía mayor viabilidad porque consideraba el cierre del AICM.

"NAICM ofrece significativamente más capacidad de tráfico aéreo en un solo aeropuerto que la combinación potencial al combinar el AICM con Santa Lucía", advertía el documento de la 4T.

En el mismo análisis, se detalla que el rediseño del espacio aéreo para interactuar con el AICM requeriría al menos dos años de trabajos altamente especializados así como análisis y pruebas de simulación con personas. En el documento, Mitre advirtió que ni ellos ni Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) habían realizado estos procedimientos a agosto de 2018.