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“¡Nos obligaron a ver cómo los remataban!”; relatan sobrevivientes de matanza en Minatitlán

Los sobrevivientes aseguraron que incluso al bebé de un año le dispararon en varias ocasiones

La noche del viernes un comando armado asesinó a 13 personas que asistieron a una fiesta familiar en el municipio de Minatitlán; hoy la Fiscalía de Justicia del Estado de Veracruz dio a conocer algunos detalles de cómo ocurrió este crimen en el que perdió la vida un bebé de un año.

Además, informó que ya están identificados los responsables del crimen, pero hasta el momento no hay ningún detenido.

Las imágenes, que rápidamente se propagaron a través de Facebook, Twitter y otras redes sociales, dan cuenta de lo ocurrido al mostrar los cuerpos ensangrentados a consecuencia de las ráfagas disparadas en su contra.

Sin duda las imágenes han conmocionado a los mexicanos, quienes no han omitido, a través de redes sociales, su indignación por el nivel de violencia y la saña con que se cometen eventos de esta naturaleza y de los que dan cuenta los testimonios retomados por algunos medios de información locales.

A esta masacre han sobrevivido testigos que han podido relatar lo que ellos pudieron relatar la pesadilla que les hizo vivir el grupo de hombres armados que ingreso a la palapa “La Potra”

El comando ingresó al lugar en donde se realizaba un festejo y, sin mediar palabra abrieron fuego en contra de los presentes, lo que dejó un saldo de trece personas sin vida, entre ellas un bebé de un año de edad.

Los hombres irrumpieron cuando el tecladista tocaba “La vida es un carnaval”, de Celia Cruz, y comenzaron a disparar mientras los comensales buscaron refugio para evitar que las balas, provenientes de armas largas, les arrancaran la vida.

Una mujer que sobrevivió a este ataque relató:

Era el cumpleaños de mi hermana, cumplía 52, yo venía del baño cuando comenzó la tronadera, no vi cuántos eran porque ya no salí. Perdí a mi hijo, mi único hijo, ya se imaginará el dolor que tengo de ver a mi único hijo muerto, Dios es tan grande que aquí estoy parada, con mi dolor, porque no se puede decir otra cosa, tenía 32 años”.

Otros sobrevivientes narran que incluso fueron apuntados en la cabeza y obligados a mirar cómo otros asistentes a la fiesta eran asesinados:

A las viejitas que estábamos bailando nos apuntaron. Sí, mataron a varias viejitas. No sé cuántos eran, yo lo que hice fue aventarme debajo de la mesa, a mí me apuntaron, pero me encomendé a Dios y le dije: perdóname señor y que se haga tu voluntad. Se me hizo eterno, pensé que no iba a terminar. Éramos como 50, éramos puras señoras”.

 

Otra mujer, que perdió a su hermano describió que al bebé de un año, que vestía playera amarilla, short de mezclilla y tenis negros, le dispararon a quemarropa:

Yo dije, fue un balazo, pero fue una rociadera porque estaban muertos y ahí mismo le seguían dando. Al bebé lo siguieron rematando, le dieron en el corazoncito, cómo no se van a dar cuenta si lo traía la mamá cargando. A la mamá también le dieron. Yo creo que el papá lo quiso cubrir, pero le dieron en la cara”.

Los pistoleros buscaban a “El Becky” a quien lograron asesinar, pero además mataron a más de una decena de personas y  torturaron psicológicamente a quienes sobrevivieron, pues los obligaron a observar cómo los asesinaban.

A los que estaban agachados les decían que voltearan a ver a los muertos, les volvían a dar. Que los miraran, volteabas a verlos y te decían voltéate. Creo que buscaban a alguien, te apuntaban a la cabeza o la espalda con armas largas. Eran como seis personas, yo solo vi al que me estaba apuntando, solo decía: en tus manos encomiendo mi espíritu, perdóname, perdóname, me cubro con tu sangre preciosa y grité: ‘la sangre de Cristo tiene poder’, el hombre se dio la vuelta y ¡pam! le dio al que estaba a lado; ¡pam! le dio al que estaba del otro lado y dije, me va a tocar en la espalda, pero se fueron. Luego vi a mi comadre, yo le decía párate, manita, párate; pero no, ya la habían matado”.

Otros sobrevivientes indicaron que esas fechas (era Viernes Santo) son de guardar  y no de fiesta por lo que decidieron retirarse:

Dios me sacó a mí y a mi hijo. Es una desgracia tan grande, yo presentía algo muy feo, por eso me fui también. Son días sagrados. Esto es un llamado del señor para que no lo abandonen”.

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Con información de El Liberal, La Prensa, XEVA y Grupo Fórmula.

 

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