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La oposición tampoco tiene vergüenza

El PRI, el PAN y el PRD no tienen la autoridad moral de criticar el 'cochinero' de las elecciones internas de Morena, cuando ellos mismos se hunden en sus propios lodazales.

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Opositores que ven el lodazal ajeno, pero no el pantano en donde se hunden.

Las elecciones de Morena fueron un cochinero, sí. Y es lamentable que traten de minimizarlas, recayendo en el 'layinismo': robamos, pero robamos poquito.

El "sí, pero el PRI robó más" como política pública.

Toda la manga de tropelías, trampas y transas registradas en la jornada comicial son injustificables y el partido en el poder, que dice ser distinto a los demás y llegó al poder con los legítimos anhelos y esperanzas de lograr un cambio, no debe restarle importancia ni calificarlos de incidentes menores.

Si esto hubiera sido en una elección presidencial, por ejemplo, ellos son los que primero habrían acusado que estos actos se trataron de un intento de fraude para evitar su triunfo. Qué mala memoria tienen. Y se les olvidan los senderos que cruzaron antes de llegar a la cima. Pero ni las aves duran todo el tiempo en lo alto, deberían saber.

Dicho eso, la oposición no tiene vergüenza. Es una tremenda hipocresía y un insulto que critiquen a Morena de hacer cosas que ellos mismos han hecho en el pasado (y siguen haciendo), sin mirarse el propio ombligo, lleno de mugre y cochambre.

El PRI no tiene cara para criticar las elecciones internas de los guindas, cuando su dirigencia, cuya probidad tiene varios señalamientos a cuestas, está ahí por puros pactos cupulares. 'Alito' Moreno, con investigaciones de corrupción en su contra, no cuenta con el respaldo de gran parte de la militancia, la cual ha pedido su renuncia... pero, fiel al estilo tricolor, ni los ven ni los oyen.

El PAN, en un acto repleto de sinvergüenza, exhibe las fallas del proceso comicial de Morena (con mucho clasismo, por cierto), cuando ellos tienen una dirigencia que se ha mantenido de manera antidemocrática al frente del partido. Sin contar que, en 2006, afianzaron su permanencia en la presidencia del país por medio de una serie de irregularidades que hasta la fecha nos mantienen con la duda de si hubo o no fraude electoral.

Del PRD... mejor ni hablar. Los tres o cuatro militantes que continúan en el partido pertenecen a una tribu, los Chuchos, que precisamente se enquistó al frente del partido mediante las mismas mañas que los morenistas exhibieron el fin de semana. El cinismo es fuerte en ellos.

Y hablando de 'Alito'... no es por asustarlo, pero hoy regresarán los 'Martes del Jaguar'.

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