No intervención a la medida

Joaquín López Dóriga

Un día les diré algo que nunca me he dicho. Florestán

El mantra del presidente López Obrador en materia de conflictos en otros países ha sido la no intervención.

Ese principio de política exterior lo ha invocado todas las veces que no ha querido pronunciarse sobre crisis internas de gobiernos cercanos al suyo, a su ideología, y le ha permitido no condenar las dictaduras de Venezuela y Cuba ni la violación de los derechos humanos de sus ciudadanos.

La no intervención ha sido el escudo para no opinar, y menos condenar, al régimen represor de Daniel Ortega en Nicaragua, que encarceló a todos los candidatos de oposición y canceló a todos los partidos para la pantomima electoral que fue saludada de inmediato por Cuba, Venezuela y Bolivia, farsa sobre la que México aún no se pronuncia.

Así pues, su mantra, la no intervención, ayer, en la víspera de viajar a Washington hoy, lo estiró al referirse a la reforma migratoria del presidente Joe Biden: Cuando la presente vamos a estar atentos, tomando nota de la postura que asuman los legisladores. Pero si la bloquean, nosotros lo vamos a dar a conocer aquí, que un partido, sus legisladores, no ayudaron a algo que es justo y humanitario. Entonces, lo del asunto migratorio va a contar con nuestro apoyo, y no es que en el Congreso (de Estados Unidos) no la aprobaron los legisladores, no va a quedar así, cuando menos lo vamos a decir aquí en la mañanera.

Y allí quedó la no intervención con la advertencia de López Obrador a los legisladores de Estados Unidos, tras la que deben haber pasado una mala noche.

¿Qué tal si Biden apercibiera lo mismo a los legisladores mexicanos de Morena que van a votar a favor de su reforma eléctrica que afecta a algunos de sus ciudadanos?

¿Qué diría López Obrador o qué Morena?

RETALES

1. SESIÓN. Juan Ramón de la Fuente logró algo no visto hace tiempo en el Consejo de Seguridad de la ONU: reunir en el debate a representantes de 50 países y a los presidentes de sus principales órganos de gobierno para debatir en público las fallas de la organización en materia de prevención de conflictos. Convocatoria, la tiene;

2. TERNA. El Senado confirmó la terna presidencial que le había adelantado para ocupar la vacante del ministro Fernando Franco, el día 11: Loretta Ortiz, Eva Verónica de Gyvés y Bernardo Bátiz. La votación se irá por la primera. El periodo a ocupar es de 15 años, y el maestro Bátiz tiene jubilosos 85; y

3. TRANSITORIO. Ayer se formalizó la eliminación del inconstitucional transitorio 13 de la Ley Orgánica del Poder Judicial que extendía de cuatro a seis años la presidencia de Arturo Zaldívar en la Corte y en la Judicatura, lo que éste finalmente desechó y llevó a López Obrador a enfriar esa insana cercanía. Zaldívar termina en un año. El pleno elegirá al sucesor en la primera sesión de enero de 2023.

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