score
Opinión

Pequeños triunfos, grandes derrotas

Raúl Orvañanos

Las dos selecciones de futbol que representaban a México en este verano han sido eliminadas de los torneos en los que participaron, dejando distintas sensaciones; mientras la mayor decepcionó por haber caído de manera consecutiva frente a Estados Unidos en torneos oficiales de CONCACAF, Nations League y Copa Oro, la Sub 23 dejó un sabor agridulce con su actuación general en el torneo olímpico de futbol varonil. El eterno anhelo de la Selección Nacional es llegar a un quinto partido en el Mundial, no queda claro si solo con jugarlo se conformarían o llegarían a este para ganarlo. El conjunto que dirige Gerardo Martino ha jugado hasta el sexto partido de los torneos regionales, para sumar dos finales perdidas en 2021. La participación de la selección menor en los Juegos Olímpicos de Río, contrastó con el oro de Londres 2012 y puso en la cuerda floja los proyectos de selecciones menores y fuerzas básicas del futbol mexicano, Jaime Lozano tomó la responsabilidad de formar un grupo con mucha calidad y al mismo tiempo unido; la pesadilla de siempre, los penales, nos hizo despertar del sueño por el oro.

Pero lo hecho por la Selección Olímpica, es remarcable; de momento se encuentra entre los cuatro mejores de la justa deportiva junto con Brasil, España, el campeón olímpico vigente y la selección campeona de Europa en la categoría, y Japón que además de jugar con la ventaja de ser anfitrión, son una potencia en categorías juveniles, su velocidad, dinamismo y precisión lo vuelven un rival muy peligroso. México hizo unas buenas olimpiadas, se recuperó la confianza en el trabajo con los jóvenes y destacan varios de ellos para obtener un lugar en la selección mayor, que le hace falta un refresco, o en algún equipo de mayor jerarquía al que militan. Ochoa, sin ser ningún joven ya, se erigió como el mejor jugador mexicano, cada vez que, en Mundiales, Copa Oro, eliminatorias y, ahora, Juegos Olímpicos es exigido, el portero responde con creces y supera sus anteriores actuaciones; debemos colocarlo en el lugar que debe estar, junto a los grandes nombres de la portería mexicana: Carbajal, Calderón y Campos. La defensa central mexicana, formada por Vázquez y Montes, también jugó unas buenas Olimpiadas; la media cancha cumplió, sufrió con la velocidad de los japoneses y el buen toque de los brasileños, pero generó mucho al ataque Romo, Córdova y Rodríguez se descubrieron como buenos orquestadores, Esquivel funcionó en el reacomodo; adelante, Vega brilló, en cada partido asumió una actitud que le hizo atacar incesantemente, Martín se tardó en anotar, pero al final logró ser el goleador del equipo. Resta el partido por el bronce de nuevo contra Japón; conseguir la medalla sería un justo premio, pero llegar a esta instancia es un gran camino recuperado que parecía perdido, la formación de jóvenes futbolistas.

Los consagrados, los que juegan en Europa, no pudieron ganar en el nuevo estadio de Raiders en Las Vegas, a su similar de Estados Unidos, que no tuvo nada de parecido al cuadro mexicano, que llevó a sus mejores elementos, que tuvieron un tiempo largo de preparación y concentración, que estaban obligados a obtener la Copa. El equipo de las barras y las estrellas no presentó a su cuadro estelar, los jugadores que participan en equipos importantes de ligas europeas no fueron convocados, y tampoco jugó un torneo brillante; aunque gano todos sus encuentros y solo aceptó un gol en el torneo, el equipo estadounidense practicó una estrategia que consistió en desgastar a los rivales que podrían der de mayor calidad en el papel, para con algún contragolpe eficiente anotar un gol agónico que imposibilitara la reacción rival. México no descifró esta única estratagema del rival y, falto de punch, nunca logó anotar en los ataques que presentó.

En el desempeño de la Selección Olímpica hay pequeños logros, avances donde hubo retroceso, jugadores que destacan y una actitud de grupo preponderante; en Copa Oro parece que la Selección Mayor hubo todo lo contrario, retroceso grupal e individual que despiertan dudas de cara a las eliminatorias mundialistas de Catar 2022; aunque no es del todo vulnerable, el equipo mexicano es inoperante y Gregg Berhalter, técnico de E.U, lo está haciendo visible, tanto con su selección A, como con la B.



Artículos Relacionados

Back to top button