score
Opinión

BERRINCHE INCENDIARIO

José Cárdenas

La democracia de Estados Unidos vivió este miércoles una jornada vergonzosa, no vista desde que los británicos incendiaron el Capitolio y la Casa Blanca, en 1814, hace 207 años.

Durante cuatro horas, ultraderechistas, partidarios de Donald Trump, vandalizaron la sede del Congreso para impedir la certificación de los resultados de las elecciones presidenciales ganadas por Joe Biden. Quebraron la ley y el orden. Hubo cuatro muertos; 14 policías heridos; 52 arrestos; aseguramiento de armas de fuego; hasta bombas caseras. Washington estará 15 días bajo toque de queda.

Es el resultado de un esfuerzo sistemático del magnate nacionalpopulista para rociar con gasolina los cimientos de la democracia estadunidense. Trump prometió que el miércoles sería un día “salvaje” y lo cumplió.

La horda fanática de terroristas domésticos, azuzada por el inquilino de la Casa Blanca, intentó un auténtico autogolpe de estado. Por eso las redes sociales bloquearon al desbocado líder; tratan de evitar males mayores. ¿Censura inadmisible, como reclama el presidente mexicano?
El asalto al Capitolio demuestra, claramente, que el presidente Trump utilizará sus días restantes en el cargo para socavar la transición pacífica del poder legítimo.

Lo más importante es que el caos del miércoles ha provocado una grave herida en la sociedad estadounidense que ha perdido fe en la democracia por culpa de un presidente indigno… y mentiroso.

La lección no puede ser más clara. El precio de la polarización social es carísimo, en cualquier país; conviene no subestimarlo.

 

Telefórmula en vivo

Artículos Relacionados

Back to top button