Opinión

Lo que los empresarios se creyeron

Columna del día 8 de mayo de Joaquín López Dóriga

Actúan como si no hubiera

mañana, pero lo habrá.

Florestán.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dio ayer dos noticias: el regreso a la “normalidad” a partir del día 17 en al menos mil municipios, y el rechazo a la propuesta del Consejo Coordinador Empresarial, para rescatar empresas, salvar cientos de miles de empleos y meterle al déficit presupuestario.

En la primera vertiente, hay que tomar en cuenta la presión del gobierno de Estados Unidos para reactivar la cadena de producción automotriz y aeroespacial, y en la segunda la aversión presidencial a que le impongan programas y proyectos, como dijo ayer, pues no está de florero.

Respecto al primer punto, hay que considerar que los suyos han amarrado eficacia de gobierno a control de la pandemia, lo que es imposible, y en lo segundo lo que ya es fractura de aquella idílica relación con los empresarios, que estos se creyeron, hasta que la realidad los ubicó en sus respectivas esquinas.

Entiendo la necesidad del gobierno de dar por superada la crisis sanitaria, como si de ello dependiera su prestigio, y también me puedo explicar lo que los dirigentes empresariales que fueron a cenar tamales de chipilín y atole en palacio nacional creyeron, que con eso lo iban a atemperar, lo que es no conocerlo.

Lo de ayer ya fue un rompimiento con la realidad sanitaria, hemos aplanado la curva, y con el sector empresarial, no me van a imponer sus programas.

Hoy estamos ante la falsa realidad que las cabezas empresariales se empecinaron en crear, y ante la definición presidencial que de que no es florero y que acabó la colusión entre el poder político y poder económico.

Lo que pasa es que las cabezas empresariales, por temor, se han negado a reconocer esa realidad, el Presidente no es florero y está empecinado a la baja en las cifras de la pandemia como prestigio de su gestión presidencial.

Pero la realidad, que es cabrona, se impondrá.

RETALES 

1. REVIRE. El Consejero del INE, Ciro Murayama, puso en su lugar a ese profundo especialista en redes sociales, Jenaro Villamil, quien empinó al presidente López Obrador en el tema de la fiscalización de partidos en las redes sociales, lo que el INE hace desde varios años. Pero Villamil engañó al Presidente, lo que es la perversión sumada a la ignorancia;

2. MANIOBRA. Sobre el otro tema que Villamil también empinó al Presidente está en las granjas y los bots, otro engaño para el jefe del Ejecutivo pues no habló de granjas y bots que maneja el gobierno federal y que ayer documentó Raymundo Riva Palacio, colocándome como uno de sus objetivos; y

3. TACHE. Vi la campaña de Claudia Sheinbaum realizada por los principales publicistas del país para que la gente permanezca en sus casas. Me pareció muy fuerte, pero a ella no. Mi punto de vista no importa, pero el de su jefe el Presidente, sí y por su violencia la canceló. Se confirma la regencia.

Nos vemos el martes, pero en privado.

 

lopezdoriga@milenio.com

@lopezdoriga

lopezdoriga.com

 

Columna publicada originalmente en Milenio.

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