Opinión

No le entendía al peso del T-MEC

Columna de Joaquín López Dóriga del día 9 de enero

Hemos llegado al punto en el que la vida no vale nada; y la muerte tampoco. Florestán

 

Desde que en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto se comenzó a vender el proyecto de un nuevo acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, me decía que lo estaban sobrevaluando.

¿Cuál era la urgencia de otro acuerdo si seguía activo el NAFTA, por su sigla inglés, que nos ha colocado como el socio comercial más importante de Estados Unidos?

Lo que me sorprendió más fue que al triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador, él, que había sido enemigo permanente de una de las expresiones más acabadas del neoliberalismo, el libre comercio, diera un vuelco, y no solo lo apoyara, sino que, de acuerdo con el mismo Peña Nieto, colocó a un negociador propio, Jesús Seade, en el equipo de Ildefonso Guajardo.

Terminó el gobierno de Peña Nieto sin acuerdo y el 1 de diciembre de aquel año inició el de López Obrador, que apostó todo por el T-MEC, que mantuvo al mismo Seade, ya subsecretario en Relaciones Exteriores.

Las negociaciones siguieron con días buenos y malos, como siempre. El lunes 25 de noviembre, en la mañanera, Seade se dijo poco optimista de sacar el acuerdo en 2019 y López Obrador lo corrigió diciendo que él estaba optimista de su inminente firma antes de que terminara el año.

Y no andaba desencaminado: 15 días después, el martes 10 de diciembre se firmó el Acuerdo Modificatorio al T-MEC y en Palacio Nacional, y llevando de testigo al propio López Obrador, lo que unos días antes parecía imposible.

El proyecto fue aprobado el martes por el poderoso comité de finanzas del Senado estadunidense por 25 votos a favor y tres republicanos en contra, y el liderazgo de ese partido comenzó a operar para evitar el paso del proyecto por otros seis comités que, de lograrse, podrían subirlo al pleno la semana que viene a menos que se les cruce el impeachment a Donald Trump, que lo podría retrasar semanas.

Pero a lo que iba de sobrestimar al T-MEC, José Ángel Gurría me lo dejó en su verdadera dimensión: lo importante no es si se firmaba, lo grave es si no se hubiera firmado, la señal habría sido terrible, por más que siguiera funcionando el TLC.

Y me quedó claro.

RETALES

1. AVISO. El Banco Mundial recortó ayer su previsión de crecimiento de México para 2020 de 2 a 1 por ciento y confirmó el cero crecimiento en 2019;

2. SALUD. En medio de la crisis que estalló con la desaparición del Seguro Popular y el arranque del Insabi, fue imposible sacarle una declaración al secretario de Salud, Jorge Alcocer. Ayer escapó de los reporteros y no contestó ni una llamada; y

3. ESPACIO. Un lugar destacado, al lado del Presidente de la República, reservaron al representante de México ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente, al inaugurar el Centro de Entrenamiento Conjunto de Operaciones de Paz en México. Asistieron los secretarios de Defensa, Marina y Seguridad.

Nos vemos mañana, pero en privado

lopezdoriga@milenio.com

@lopezdoriga

lopezdoriga.com

 

Columna publicada originalmente en Milenio.

Telefórmula en vivo

Artículos Relacionados

Back to top button