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Amnistía Internacional alerta que avanzan satanización y división

Nueva York.- Las políticas que satanizan a grupos sociales y dividen a las comunidades avanzan en todo el mundo a niveles no vistos desde la década de 1930, lo que amenaza con desencadenar los aspectos más oscuros de la humanidad, advirtió Amnistía Internacional (AI).

En su informe anual sobre derechos humanos, el organismo destacó que estas políticas de la división, como las que enarbola el presidente Donald Trump en Estados Unidos, generan miedo y amenazan con hacer retroceder compromisos mundiales sobre derechos humanos.

El organismo indicó que la retórica tóxica y deshumanizadora que establece una falsa disyuntiva de “nosotros contra ellos” está creando un mundo no sólo más dividido sino también más peligroso, además de que las respuestas internacionales a las atrocidades masivas son cada vez más débiles.

“Las políticas del presidente Trump han llevado a Estados Unidos a un nivel de crisis de derechos humanos que no hemos visto en años”, expresó Margaret Huang, directora ejecutiva de AI para Estados Unidos.

Huang explicó que el gobierno de Estados Unidos, igual que otros en el mundo, implementa políticas que ponen en riesgo la vida de personas, tal como sucedió antes de la Segunda Guerra Mundial en Europa.

“El presidente Trump y los líderes de todo el mundo deberían reafirmar y defender las protecciones internacionales de los derechos humanos, no explotar el miedo y el prejuicio para sus propias agendas”, asentó la directiva.

Por su parte, Salil Shetty, secretario general de AI, consideró que el uso cínico de las narrativas para señalar culpables, que generan odio y miedo, han adquirido una prominencia global sin precedentes desde la década de 1930.

“Demasiados políticos están respondiendo a los legítimos temores económicos y de seguridad con una manipulación ponzoñosa y divisiva de las políticas basadas en la identidad en un intento de ganar votos”, dijo Shetty.

El funcionario aseguró que cada vez más políticos, entre los que señaló a los líderes de Estados Unidos, Hungría, Turquía y Filipinas, impulsan bajo una careta que aparentemente lucha contra el sistema y las elites una agenda que busca chivos expiatorios y que deshumaniza a grupos enteros de personas.

“La política de la satanización de manera descarada promueve la peligrosa idea de que algunas personas son menos humanas que otras, despojando de humanidad a grupos enteros. Esto amenaza con desencadenar los aspectos más oscuros de la naturaleza humana”, alertó Shetty.

El informe resaltó además que estas políticas causaron en buena medida que los gobiernos pasaran por alto la comisión de crímenes de guerra, que impulsaran acuerdos que socavan el derecho a solicitar asilo y que aprobaran leyes que violan la libertad de expresión.

El documento estableció asimismo que 36 países violaron el derecho internacional al enviar ilegalmente a los refugiados a un país donde sus derechos estaban en peligro, como Estados Unidos, Australia y México, que deporta a gente que huye de la violencia de Centroamérica.

En otros lugares como China, Egipto, Etiopía, India, Irán, Tailandia y Turquía se llevaron a cabo masivas medidas de represión, en tanto que otros gobiernos adoptaron estrategias de seguridad intrusivas, como Francia.

AI advirtió que otra característica de la política del líder como “hombre fuerte” fue un aumento de la retórica antifeminista y homofóbica, tales como los esfuerzos para revertir los derechos de las mujeres en Polonia, que se enfrentaron con protestas masivas.

“En 2016, estas formas más tóxicas de deshumanización se convirtieron en una fuerza dominante en la política global”, precisó Shetty.

Agregó que los límites de lo que es aceptable ha cambiado, y que “los políticos están descaradamente y activamente legitimando todo tipo de retórica del odio” así como políticas basadas en la identidad de la gente: la misoginia, el racismo y la homofobia.

“Incluso los Estados que una vez afirmaron ser campeones de los derechos en el mundo están ahora demasiado ocupados haciendo retroceder los derechos humanos en sus propias fronteras para hacer que otros respondan”, lamentó Shetty.

Entre las crisis olvidadas por el mundo resaltan Libia, Afganistán, Centroamérica, República Centroafricana, Burundi, Irak, Sudán del Sur y Sudán.

Debido a estas nuevas condiciones mundiales, AI llamó a la sociedad civil a que “resista los esfuerzos cínicos para revertir los derechos humanos a cambio de la lejana promesa de prosperidad y seguridad”.

Notimex



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