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Video. Joven Ayotzinapa no fue desollado, murió por traumatismo craneoencefálico: CNDH

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentó hoy su informe sobre el caso Iguala, en el que expone los avances de la investigación sobre la desaparición de los 43 normalistas de la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, ocurrida la noche del 26 de septiembre del 2014, pero se centró el el himicidio del joven Julio César Mondragón Fontes.

El titular de la Oficina para el Caso Iguala del organismo, José Larrieta Carrasco, informó que de acuerdo con los peritajes realizados, el joven presentó 64 fracturas en 40 huesos de cráneo, cara, tórax y columna vertebral, además fue víctima de tortura y en esto participaron al menos 11 personas miembros de “Guerreros Unidos” y de la Policía de Iguala, cinco de ellos ya están detenidos.

En conferencia de prensa, Larrieta Carrasco dio a conocer el documento y precisó que se detectaron imprecisiones en los informes sobre el hallazgo del cuerpo del normalista Julio César Mondragón, quien, desde sus peritajes, no fue desollado, sino atacado por fauna nociva.

Aseguró que dicho resultado fue coincidente de manera parcial por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) el cual precisó al organismo que sí hubo participación de fauna nociva, pero no en todo el rostro. Aclaró que para determinar las causas de muerte del normalista, sus peritos se reunieron con periciales del EAAF y de la PGR, pero que la dictaminación de a CNDH aborda aspectos clave no considerados en peritaciones oficiales, ni de los argentinos ni del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Aseguró que la causa de muerte de Julio César Mondragón fue traumatismo cráneo encefálico y no disparo de arma de fuego en la cabeza y determinó que la ausencia de piel en rostro y cuello en su cadáver fue por intrusión de fauna depredadora y no hubo acción humana.

Mondragón Fontes sufrió 64 fracturas en 40 huesos de cráneo, cara, tórax y columna vertebral y realizó maniobras de defensa. Su muerte ocurrió entre 00:45 y 02:45 horas del 27 de septiembre del 2014. Además, fue víctima de tortura física, golpeado con saña y crueldad por miembros de la delincuencia organizada y servidores de Iguala. Fue denigrado, afectado en su seguridad personal, privado de su libertad, dañado en integridad y privado de la vida.

Así, el supuesto desollamiento de Mondragón no encuentra sustento para el organismo.

La CNDH puso a disposición de la PGR su dictamen médico-forense y criminalístico como prueba ante los tribunales de Guerrero y pide investigar el destino de la vestimenta de Julio César Mondragón al morir porque no existe constancia de haber sido asegurada.

Entre las ocho recomendaciones sobre el caso, la CNDH propone a la Comisión Especial de Atención a Víctimas brindar especial atención al núcleo familiar de Julio César Mondragón Fontes y reiteró su solidaridad y apoyo a familiares, además de que se comprometió a vigilar que se lleven a cabo las observaciones y propuestas formuladas.

Larrieta Carrasco dijo que un trabajador del Centro de Comando de Iguala recibió una llamada el 27 de septiembre de 2014 sobre un joven desmayado en la colonia Industrial de Iguala, sin referir la hora del reporte.

La CNDH presentó un video mediante el que reconstruye lo ocurrido al normalista de acuerdo con sus peritajes y en el que se observan fotografías inéditas del cuerpo y el lugar en donde fue encontrado el cuerpo y que de acuerdo con el funcionario entregó la Secretaría de la Defensa Naciona (Sedena).

Mientras que otro registro señala la presencia de una persona en las canchas de futbol, atrás de una empresa refresquera, al tiempo en que también se reportó que había un cuerpo en inmediaciones del Parque Industrial.

Asimismo confirmó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) proporcionó a la CNDH imágenes del cadáver de Julio César Mondragón, en el lugar donde fue hallado.

Precisó que el cuerpo del normalista se encontró boca arriba sobre una calle de terracería, sin piel en el rostro; la sangre seca y sólo tenía un ojo.

Al expediente que integró la CNDH se agregó un dictamen pericial que se realizó en Guerrero, por parte de la Secretaría de Salud estatal en el que se señala que las lesiones de la víctima, en cabeza y cuello, fueron por un agente de tipo cortante y que la causa de muerte se determinaría en la necropsia.

Sin embargo, existe otra necropsia que indica que las lesiones en la cara se deben a agresión por caninos y la causa de muerte podría ser un edema cerebral.

Larrieta Carrasco indicó que la CNDH también tomó en cuenta el informe del GIEI donde se indica que la causa de muerte podría ser el impacto de un proyectil de arma de fuego y precisó que por lo complejo del caso, se realizó una segunda necropsia para interpretar las lesiones craneales.

El 4 de noviembre de 2015 se realizó la exhumación del cadáver de Julio César Mondragón; la necropsia se realizó del 5 al 8 de noviembre en la PGR; había puntos de vista contradictorios sobre la pérdida de piel y es por eso que la CNDH se involucró en el estudio científico del caso.

Con base en esto, el organismo informó que el normalista Julio César Mondragón, hallado sin rostro en calles de Iguala, murió por traumatismo craneoencefálico no por disparo de arma de fuego.

El documento íntegro y el comunicado de prensa difundidos hoy se pueden consultar a continuación:

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