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México

Diputados aprueban bebederos de agua en escuelas

La Cámara de Diputados aprobó el dictamen para que en la infraestructura física educativa, tanto pública como privada, se garantice la existencia de suficientes bebederos de agua potable y con suministro continuo, en cada inmueble de uso escolar.

Con la unanimidad de 399 votos, los diputados aceptaron en lo general las modificaciones que el Senado de la República hizo al dictamen que reforma los artículos 7, 11 y 19 de la Ley General de la Infraestructura Física Educativa, y que había sido avalada por los diputados en diciembre de 2013 informó en un comunicado la Cámara de Diputados.

El dictamen remitido al Ejecutivo federal para sus efectos constitucionales, mantiene el texto vigente del segundo párrafo de la fracción XII del artículo 19, a efecto de no legalizar, mediante una excepción, la transferencia de recursos públicos a escuelas particulares.

Se modifica el artículo tercero transitorio, con el propósito de establecer un plazo máximo de 18 meses y no de 12, para que los planteles educativos particulares instalen bebederos bajo la supervisión de las autoridades competentes y, con ello, se descarten pretextos para poder cumplir con esta medida.

Además, elimina el artículo sexto transitorio en el que se daba prioridad a las instalaciones educativas con más de 100 alumnos para la instalación de bebederos de agua.

El documento refiere que entre 1999 y 2006, el consumo de bebidas con alto contenido calórico se duplicó entre los jóvenes y triplicó con los adultos, incidiendo en el aumento de peso. Además, los mexicanos consumen cerca de 163 litros de refresco al año, superando en 40 por ciento el consumo de un estadounidense promedio (118 litros anuales).

Destaca que la formación de hábitos alimenticios se adquiere durante la edad escolar, por lo cual se debe incidir en esa población expuesta y modificar su patrón de rutinas por medio de la disponibilidad de alimentos saludables y agua potable en forma accesible y constante.

Los centros educativos, afirma, son el lugar idóneo para la formación de hábitos alimenticios y cívicos, pero los tradicionales bebederos han desaparecido por dos factores: la falta de mantenimiento y la percepción de que el agua no necesariamente era apta para consumo humano y podría ser factor de riesgo a la salud.

Refiere que de acuerdo con el informe de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (Ensanut), de no aplicar intervenciones preventivas o de control efectivas sobre la obesidad, los costos podrían ascender para 2017 a 101 mil millones de pesos.

Además, de acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México, el costo de la obesidad fue de 67 mil millones de pesos en 2008 y, en caso de no actuar, será mayor la inversión requerida hoy para implementar políticas que hagan frente a esta problemática.

Al fundamentar el dictamen, la secretaria de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos, diputada María Guadalupe Mondragón González (PAN), expresó que de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil y el segundo en adultos, siendo la principal causa los malos hábitos de nutrición.

Con estas reformas, precisó, la infraestructura física educativa del país deberá cumplir requisitos de calidad, seguridad, funcionalidad, oportunidad, equidad, sustentabilidad, pertinencia y oferta suficiente de agua potable para consumo humano, y garantizará la existencia de bebederos suficientes y con suministro continuo de este líquido.

Mondragón González resaltó que el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa, en un plazo no mayor de 180 días contados a partir del día siguiente a la publicación del decreto, emitirá lineamientos generales en materia de bebederos escolares y calidad de agua para consumo humano en las instalaciones del sistema educativo nacional.

De igual modo, procurará que las instalaciones cuenten con la infraestructura de bebederos de agua potable, en un plazo máximo de tres años, a partir de la publicación del decreto. Además, considera que los planteles particulares instalen bebederos en cantidad suficiente a su matrícula inscrita, en un plazo máximo de 18 meses.

En los posicionamientos, la diputada Dora María Guadalupe Talamante Lemas (Nueva Alianza) afirmó que la instalación de los bebederos representa un compromiso fundamental con los niños, niñas y adolescentes del país, y aseguró que esta medida “contribuirá a disminuir los índices de obesidad y a optimizar la salud de los estudiantes de educación básica en las escuelas públicas”.

Ratificó su compromiso de promover mejores presupuestos para lograr atender con esta infraestructura a los más de 227 mil planteles que integren el Sistema Educativo Nacional Básico, y consideró que los cambios del Senado refuerzan la norma, principalmente para atender a las escuelas públicas, ya que son las que mayor déficit tienen.

A su vez, el diputado Ricardo Cantú Garza (PT) mencionó que el dictamen asegura la atención a las necesidades de las comunidades indígenas y con escasa población o dispersa, y resuelve un problema de salud elemental para los educandos, ya que los mexicanos consumen alrededor de 163 litros de refrescos al año.

Destacó que las recomendaciones y estudios a nivel internacional establecen que la formación de hábitos alimenticios se adquiere durante la edad escolar, por lo que es necesario modificar los patrones de conducta, de tal manera que la población expuesta tenga la disponibilidad de alimentos saludables y agua potable en forma accesible y constante.

La diputada Nelly del Carmen Vargas Pérez (Movimiento Ciudadano) consideró que la instalación de bebederos permitirá modificar conductas inadecuadas de alimentación a partir de la disponibilidad de víveres saludables y del constante suministro de agua potable, por lo que los alumnos formarán hábitos sanos, que ayuden a disminuir o erradicar los problemas de sobrepeso y obesidad de la población infantil.

Relató que las compañías refresqueras tienen mejores canales de operación para la distribución de su producto que el gobierno federal con los programas sociales. “El consumo de refresco en la población ha ido en aumento de manera alarmante. De acuerdo al Instituto Nacional de Salud Pública, la ingesta en adolescentes aumentó en 100 por ciento, y en mujeres el 300 por ciento”.

Del PVEM, la diputada Judith Magdalena Guerrero López manifestó que es necesario ofrecer una alternativa más saludable a quienes consumen bebidas con alto contenido calórico y grandes cantidades de azúcar, por lo que el dictamen garantizará en los planteles escolares el acceso gratuito al agua potable, a través de la instalación de bebederos.

Subrayó que de acuerdo a un estudio-diagnóstico realizado por la Secretaría de Educación Pública sobre los inmuebles escolares, sólo el 50.4 por ciento de los planteles del Estado cuentan con bebederos, y esta medida garantizará que los recursos destinados por la Secretaría de Hacienda para cumplir con el propósito de la reforma, sean destinados exclusivamente a las escuelas públicas y no a las particulares, ya que son muchos los rezagos sobre el acceso de agua potable.

El diputado Fernando Cuéllar Reyes (PRD) señaló que conforme a la Secretaría de Salud, un 45 por ciento de niños y niñas entre 13 y 12 años mostró datos de obesidad y sobrepeso, y en un 20 por ciento había signos muy alarmantes de obesidad mórbida, por lo que es fundamental establecer una estrategia para fomentar y alentar el consumo de agua potable.

Detalló que se requiere la instalación de 645 mil 217 bebederos, los cuales tendrían un impacto presupuestario que asciende a casi 10 mil millones de pesos por concepto de gasto de inversión, más 961 millones de pesos anuales por consumo de agua, y de hacerlo gradualmente, instalarse 215 mil bebederos por año, el impacto, incluyendo el consumo de agua, sería de 3 mil 546 millones de pesos en un periodo de tres años.

Por el PAN, el diputado Juan Manuel Gastélum Buenrostro relató que es un gran desafío el cuidado de la salud pública, “pues la falta de agua para beber en las escuelas representa y se vuelve una estrategia sumamente valiosa”, por lo que el impulso de acciones que contribuyan a ese fin, deben ser considerado una prioridad para el Estado.

Con este dictamen, afirmó, se busca atender la urgencia de que los niños y las niñas del país puedan tener acceso gratuito a agua purificada en sus escuelas como un derecho básico de la infancia y una obligación del Estado el garantizarlo.

El diputado Roy Argel Gómez Olguín (PRI) mencionó que es imperativo proporcionar de manera gratuita y constante el abasto de agua potable a los jóvenes, niños y niñas, para así evitarles problemas de salud, como pueden ser cáncer, estreñimiento, dolores de cabeza y migraña, entre otros.

Añadió que el hecho de que los estudiantes tengan a la mano la posibilidad de consumir agua potable, será una forma de contribuir a desarrollar un hábito sano y evitar la ingesta de bebidas azucaradas o con conservadores, ya que México es el segundo país con mayor índice de obesidad en adultos y alrededor de 5.6 millones de niños tiene problemas de sobrepeso y obesidad.

La diputada María del Socorro Ceseñas Chapa (PRD) afirmó que la instalación de bebederos escolares debe ser un inicio para el mejoramiento de la salud de la niñez. “Hemos insistido en la instalación de bebedores de agua potable en la Cámara de Diputados, de tal manera nos permita un gran ahorro”.

A su vez, la diputada Dulce María Muñiz Martínez (PRI) consideró que con esta reforma se hace posible la instalación de bebederos funcionales que oferten agua a más de 30 millones de alumnos en poco más de 240 mil escuelas, pues “la calidad educativa también se acompaña de infraestructura que fortalezca al sistema”.

El diputado Ricardo Mejía Berdeja (Movimiento Ciudadano) argumentó que esta reforma dispone el establecimiento de bebederos suficientes en las instituciones de educación superior, con objeto de generar nuevos hábitos de consumo y como una medida para evitar la ingesta de refrescos en las escuelas del país.

jem



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