México

Mensaje de Gustavo Madero durante el Consejo Nacional del PAN

MENSAJE DEL PRESIDENTE NACIONAL DEL PAN, GUSTAVO MADERO MUÑOZ DURANTE LA SESIÓN ORDINARIA DEL CONSEJO NACIONAL, QUE TUVO LUGAR EN EL AUDITORIO MANUEL GÓMEZ MORIN, EN LA SEDE NACIONAL.

Bienvenidos todos a esta Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de nuestro partido.

Mis mejores deseos de que este año esté lleno de bienestar y oportunidades para todos ustedes, para el fortalecimiento de nuestro partido y para la anhelada prosperidad y la urgida seguridad de todos los mexicanos.

A este Consejo le ha tocado atravesar una de las etapas más difíciles de nuestra historia como organización política.

Juntos, hemos tenido que hacernos cargo de darle cauce, rumbo y coordinación al partido, después de la derrota electoral del 2012, donde perdimos la Presidencia de la República después de doce años.

Sin duda, este Consejo ha enfrentado con valentía las distintas acciones que aquí se pusieron y aprobaron con responsabilidad y eficacia.

Hoy podemos apreciar que hemos tenido tres importantes logros:

Primero, mejorar al partido después de un intenso y prolongado proceso de evaluación y mejora.

Se trató de un proceso que iniciamos inmediatamente después del resultado electoral, convocando a los militantes a reformar nuestros estatutos y a depurar nuestro inflado padrón de militantes, que sólo servía para distorsionar y empañar los procesos de elección interna.

De igual manera tuvimos la fortaleza y la convicción de reorganizarnos para ir a las elecciones del año pasado. En ellas, y a pesar de las visiones catastrofistas y de la opinión de aquellos que nos auguraban un estrepitoso fracaso, logramos incrementar una tercera parte la población gobernada, aumentar el número de victorias en los distritos de mayoría, en importantes ciudades capitales, ciudades intermedias y refrendar la gubernatura de Baja California.

Quiero una vez más, agradecerles a todos ustedes por su participación y su compromiso con nuestro partido.

Los resultados electorales obtenidos son la mejor prueba de que cada candidato, cada dirigente y cada panista, redobló su compromiso con nuestra institución.

Con el mismo éxito asumimos la decisión de ser un partido responsable que supiera conjugar los tres roles que distinguen a los partidos democráticos, los tres roles que definimos y anunciamos como estratégicos: competir electoralmente, colaborar políticamente cuando se tratara de fortalecer a México y, tercero, ser una oposición firme para denunciar y combatir lo que dañe a los mexicanos.

Con estas definiciones nos sentamos en la mesa de negociación del Pacto, donde sacamos adelante una agenda de reformas modernizadoras y democratizadoras que llevan un innegable ADN panista.

La aprobación de estas reformas es el reconocimiento histórico a nuestras propuestas y a los programas de nuestros gobiernos.

Hemos demostrado que las reformas que en el pasado rechazaron los priistas, no sólo eran las mejores, sino que desde entonces, eran las necesarias para que México tenga un camino y un destino mejor.

Al mismo tiempo, y sin abandonar la propuesta constructiva, denunciamos sistemáticamente las prácticas fraudulentas que se presentaron en todo el proceso electoral con el semáforo de contingencia democrática y con acciones legales bien fundamentadas ante el Instituto Federal Electoral.

Con esa misma convicción, nos opusimos a las reformas tóxicas, como la tristemente célebre Reforma Fiscal.

En este contexto llegamos hoy a esta reunión para concluir una responsabilidad institucional: Aprobar las reglas para instrumentar los cambios estatutarios que nos permitirán renovar la Dirigencia Nacional.

Deberemos atender los pendientes de agenda interna como prioridad, pero sin olvidar el histórico y trascendente papel que simultáneamente el PAN deberá jugar para discutir y aprobar las leyes reglamentarias de las reformas constitucionales ya aprobadas.

Con las leyes reglamentarias, deberemos de vigilar y garantizar que las Reformas Constitucionales aprobadas, cumplan su propósito esencial de fortalecer al Estado democrático mexicano y no, que se desvirtúen y perviertan y acabaran sirviendo a un enano propósito, de fortalecer a una administración Federal, sustentada en un gobierno soberbio y autoritario.

Los ciudadanos esperan mucho de nosotros, como presidente de este partido, y por ser para mí una profunda convicción, he procurado siempre darle cauce abierto a la discusión y las discrepancias sobre los asuntos internos del partido, desde la plataforma del debate crítico y constructivo, y dentro de nuestro marco institucional.

Por ello, es en esta instancia, y no por la vía mediática, donde haré mis aportaciones y propuestas en los puntos del Orden del Día correspondientes.

En ese espacio, también, donde daré mi posicionamiento sobre las diversas opiniones y cuestionamientos que se han ventilado de manera dolosa y sin fundamento en los medios de comunicación.

He preferido aguantar el costo del desgaste personal que estas declaraciones me han ocasionado, porque elijo resolver nuestras divergencias dentro del marco institucional y democrático que guía la vida interna del partido.

No le tengamos miedo a la diferencia ni a la confrontación de las ideas, no le tengamos miedo a la deliberación justa.

Pero seamos capaces de gestionar nuestras diferencias desde el ejercicio democrático: Con ideas y con votos, y sigamos demostrando que éste es el mejor camino para la vida interna del PAN y para la vida política de México.

Recordemos que las victorias culturales son tan o más importantes que las victorias electorales, y que cuando alguna minoría frustrada por su insuficiente peso electoral, opta por manchar o intentar descarrilar un proceso institucional, actúa antidemocráticamente y eso siempre lo hemos criticado los panistas.

Les hago a todos un respetuoso exhorto para que todos asumamos el debate sobre los importantes asuntos planteados en nuestra agenda con visión institucional y responsabilidad política.

Los exhorto a que hagamos honor a nuestra vocación democrática respetando la voluntad de la mayorías y atendiendo con interés y activa participación las deliberaciones y las votaciones, hasta la conclusión de nuestra agenda y no rehuir nuestra responsabilidad de desahogar la agenda de este Consejo.

Que nuestra democracia interna asuma plenamente y para bien las nuevas reglas que impulsó nuestra Asamblea Nacional y que el espíritu de camaradería castrense de los panistas de siempre se conserve, para que el PAN sea el ejemplo de civilidad política y madurez que México necesita.

En este 2014, nuestro partido cumplirá 75 años desde su fundación.

Los convoco a conmemorarlo aportando cada quien nuestra generosidad y compromiso para seguir impulsando juntos los cambios modernizadores y democratizadores que nuestro país requiere.

Muchas gracias una vez más a todos ustedes.

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