Precios de mercancías y servicios impulsan la inflación: Banxico

Entre el primer y el segundo trimestre del 2021, el aumento anualizado en el nivel de precios pasó de 3.99% a 5.95%

El aumento continuo en los precios de mercancías y servicios sigue impulsando una aceleración de la inflación en México.

El Banco de México (Banxico) dio a conocer su informe trimestral para el periodo de abril-junio de este año. Entre sus reflexiones, anotó que la inflación general anual aumentó de un promedio de 3.99% en enero-marzo a uno de 5.95%.

Apuntó que el componente no-subyacente de los precios (que abarca bienes y servicios como energéticos, bienes agropecuarios y tarifas del gobierno) todavía tiene un rol en este aumento anualizado, pues aún no han desaparecido por completo los efectos del significativo aumento de precios que se dio en abril pasado.

Sin embargo, también mencionó que el componente subyacente (que abarca bienes y servicios como alimentos procesados, educación y vivienda, cuyos precios tienden a ser más estables con el tiempo) ha continuado creciendo a lo largo del año.

Entre el primer y el segundo trimestre del 2021, la inflación subyacente anual aumentó de 3.94% promedio a 4.36%. Banxico también sugirió que este fenómeno no se detendrá en el corto plazo, adelantando que la inflación subyacente anual promedio subió a 4.78% en la primer quincena de agosto.

Entre las razones para este aumento constante en los precios del componente subyacente, Banxico expuso los efectos de la pandemia en la cadena de suministro y los procesos productivos, que han encarecido múltiples bienes en la economía a escala global. Asimismo, reafirmó que la reapertura gradual de servicios alimentarios, turísticos y de entretenimiento también ha contribuido a un aumento en los precios al consumidor.

El alza de precios parece ser particularmente significativa entre alimentos, bebidas y tabaco. Poco menos del 80% de los bienes en esta categoría han registrado tasas de crecimiento mensual anualizado mayores al 4%. Solo las mercancías no-alimenticias presentan un incremento de precios generalizado similar. Según Banxico, poco más del 60% de los bienes en esta categoría presenta una tasa de crecimiento mensual anualizado superior al 4%.

Crece peso de la inflación subyacente

Como los bienes y servicios contemplados en el componente no-subyacente tienden a tener alzas y bajas súbitas, frecuentemente han sido la principal razón detrás de las mayores alzas de precios a los consumidores. Sin embargo, en el transcurso de los últimos meses, los bienes del componente subyacente han empezado a mostrar alzas en sus precios cada vez más aceleradas.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2018 el subíndice subyacente del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó, en promedio, alzas mensuales de 0.3%. Sin embargo, solo en lo que va de 2021, el avance mensual de este indicador ya promedia una tasa mensual del 0.46%.

En otras palabras, los precios en el componente subyacente están creciendo a cada vez más velocidad. Esto también está teniendo repercusiones en los resultados del INPC general. El crecimiento mensual promedio de este índice se ha más que duplicado entre 2019 y 2021. Previo a la crisis de la COVID-19, el INPC creció a una tasa mensual promedio de 0.23%. Sin embargo, en los primeros siete meses del presente año, el ritmo de crecimiento ya se ha colocado en 0.57%.

A raíz de este crecimiento más acelerado en los precios de este tipo de bienes y servicios, el componente subyacente también ha tenido un papel cada vez más protagónico en el cálculo del INPC general.

La incidencia del componente subyacente, que Inegi define como “la contribución en puntos porcentuales de cada componente del INPC a la inflación general”, también ha ido creciendo de forma cada vez más acelerada con el paso de los últimos años. En 2018, la incidencia del componente subyacente fue de 0.23 puntos. En lo que va del 2021, ha crecido a 0.35 puntos.

El crecimiento cada vez más rápido en los precios del componente subyacente también está afectando negativamente algunas de las victorias que se han logrado en otras verticales. Por ejemplo, para la primera quincena de agosto, se registró una caída de 0.02% en el INPC con respecto al nivel registrado en la quincena previa.

Esto fue posible gracias a una reducción importante en los precios del componente no-subyacente, y específicamente en el efecto de los topes máximos al gas licuado de petróleo (LP). Sin embargo, la reducción del INPC fue solo de 0.02% porque, aunque el componente no-subyacente se redujo en 0.92% con respecto a la quincena anterior (la cifra más baja desde hace más de dos décadas), el componente subyacente subió 0.28%, el mayor avance desde inicios del milenio.

Este fenómeno parece estar afectando directamente  las expectativas de Banxico con relación a sus metas de inflación. En su actualización de política monetaria de mediados de agosto, el banco central apuntó que probablemente no conseguiría su meta de una tasa de 3% (+/-1%) para la inflación sino hasta el primer trimestre del 2023.

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