score
MéxicoNoticias

Talos Energy invierte menos en México; ¿Zama, responsable?

Desde julio pasado, Talos Energy advirtió que tomaría todas las medidas legales posibles ante la decisión de Sener sobre el megayacimiento

Los gastos de capital de Talos Energy en México para valoración y exploración tuvieron una caída en el segundo trimestre del 2021 comparable a la de este mismo periodo de 2020, cuando la pandemia empezó a afectar las operaciones de compañías en todo el mundo. Y tal vez la disputa por el megayacimiento Zama podría ser la responsable.

En su reporte de resultados para los meses de abril, mayo y junio, la compañía estadounidense no dio muchos más detalles sobre el conflicto con las autoridades mexicanas por el control del megayacimiento.

Solo volvió a exponer la situación que ya había declarado a inicios de julio pasado, recordando a los inversionistas que la Secretaría de Energía (Sener) le había otorgado la operación de Zama a Petróleos Mexicanos (Pemex).

Sin embargo, es la primera vez que Talos Energy cataloga la situación con el megayacimiento como un riesgo a sus estimaciones de resultados.

De hecho, en su declaración de peligros e incertidumbres que podrían afectar sus predicciones de desempeño para el futuro, el conflicto en Zama es la segunda situación que enlista, solo después de “la condición financiera y de liquidez” de la compañía. Esto es más notorio considerando el lenguaje que utilizó Talos Energy en pasados reportes de resultados.

En los documentos presentados sobre sus resultados anuales en 2019 y los primeros tres trimestres de 2020, la compañía se refería a la situación de Zama con cautela, pero sin jamás referirse a ella como un riesgo.

Y en el reporte anual para 2020, así como el primer trimestre del 2021, incluso describía el avance en el tema de la propiedad de operación del megayacimiento con optimismo.

En otras palabras, Zama pasó de ser una posible oportunidad para Talos Energy a ser un potencial peligro para sus finanzas en cuestión de solo un par de meses.

El gasto de capital de Talos Energy en México

Como ya se dijo, los reportes trimestrales de la compañía estadounidense muestran que se está recortando cada vez más su inyección de capital en México.

Durante el segundo trimestre del 2021, la inversión de Talos Energy en valoración y exploración dentro del terreno mexicano tuvo un valor de solo 100,000 dólares, una caída significativa con respecto al trimestre anterior.

Para el primer trimestre del año, su gasto de capital en valoración y exploración ascendió a unos 600,000 dólares. Cabe destacar que la caída entre el primer y segundo trimestre del 2021 se asemeja a la que se vivió en esos mismos periodos de 2020, cuando igual pasaron de 700,000 a 100,000 dólares, potencialmente a raíz de la crisis de la COVID-19.

Esta baja podría ser resultado de la creciente incertidumbre de la compañía sobre el resultado de sus inversiones en Zama, que culminaron con el aviso que Pemex sería el operador principal del yacimiento.

En el último trimestre del 2019 fue la última vez que Talos Energy invirtió más de un millón de dólares (MD) en tareas de valoración y exploración dentro de México, con una inyección de 2.9 MD. En este trimestre fue justo cuando la compañía estadounidense terminó la valoración de Zama y empezó a esperar la resolución sobre la operación del megayacimiento.

Incluso se puede percibir una potencial relación entre el gasto de capital de Talos Energy en México y su optimismo ante el futuro de Zama. Justo en el último trimestre de 2019 y el primer trimestre del 2021, cuando la compañía usó un lenguaje más positivo sobre la situación del megayacimiento, su inyección en valoración y exploración en el país creció en alrededor de 50% y 100% con respecto a los periodos previos.

Si esta relación se mantiene en el futuro, es posible que el gasto de capital de Zama en México para el tercer trimestre del año sea aún menor. El análisis que determinó que Pemex tenía una mayor participación que Talos Energy en el megayacimiento se reveló a finales de mayo, por lo que sus efectos se pueden ver reflejados en este reporte trimestral.

Pero no fue sino hasta julio que Pemex y Sener notificaron a Talos Energy que la paraestatal mexicana se quedaría a cargo del megayacimiento. Así pues, es posible que los efectos de esta decisión en la disposición a inyectar capital a México sean todavía más claros en su reporte para el tercer trimestre del 2021, aún en curso.

Incluso podrían servir como una nueva advertencia sobre el estado de las inversiones extranjeras en el sector petrolífero mexicano. No hay que olvidar que, en repetidas ocasiones, legisladores y agentes privados en Estados Unidos han escalado sus reclamos a la política energética de México no solo a los funcionarios de Energía, Relaciones Exteriores y Economía, sino incluso a las administraciones federales de Donald Trump y Joe Biden.



Artículos Relacionados

Back to top button