Vuelve a crecer la inflación en abril y alcanza su nivel más alto en 40 meses

El incremento de la inflación general en el cuarto mes de este año fue de 0.33% con respecto a marzo, el mayor aumento para un mes de abril desde 2009.

La inflación volvió a crecer en abril. Durante el cuarto mes de este año aumentó 0.33 por ciento con respecto a marzo, para ubicarse en 6.08 por ciento, siendo la más elevada desde diciembre de 2017, cuando se situó en 6.77 por ciento.

Los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) que publicó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que la inflación en abril fue impulsada nuevamente por los precios de los productos no subyacentes—entendidos como aquellos precios que son más volátiles como los energéticos, agropecuarios o las tarifas que determina el gobierno—que incrementaron 0.21 por ciento con respecto a marzo, mientras que en la variación anual—abril de 2021 versus abril de 2020—crecieron 12.34 por ciento.

El incremento de la inflación fue ligeramente más elevado al esperado por los analistas consultados por Citibanamex que estimaban que la inflación se ubicaría en 6.01 por ciento, además de que estuvo muy lejos del rango objetivo del Banco de México (Banxico) que estimaba sería del 3% +/- 1 punto porcentual, por lo cual la Junta de Gobierno no realizaría cambios en la reunión de política monetaria de la siguiente semana.

Sobre esto, el presidente del Inegi, Julio Santaella, señaló en su cuenta de Twitter que la inflación creció 0.33 por ciento en abril con respecto a marzo, por lo que se trató del mayor incremento para un mes de abril desde 2009, mientras que el componente de los precios no subyacentes tuvo su mayor alza desde 1999.

Santaella abundó que la fuerte baja en abril en los productos no subyacentes contribuyó a la que inflación general fuera la más alta en 40 meses.

De acuerdo con el INPC, el chile serrano fue el producto que más incrementó en abril con un aumento del 41.75 por ciento con respecto a marzo, seguido del aguacate con un incremento de 29.46 por ciento, el jitomate con el 26.09 por ciento y el tómate verde aumentó 19 por ciento. En tanto, los productos con las mayores caídas en la variación mensual fueron la papa y otros tubérculos con una disminución de 18.04 por ciento, seguido de la Electricidad con una caída de 12.03 por ciento, el chayote con el 8.76 por ciento y la calabacita con el 8.09 por ciento.

En cuanto a los productos que tuvieron la mayor alza en la incidencia en la inflación en el cuarto mes de este año fueron el jitomate con una contribución de 0.097 unidades en la inflación mensual, seguido del aguacate con 0.056 puntos, las loncherías con 0.037 unidades y las tortillas con 0.035 puntos. Por otro lado, los productos con la menor incidencia en la inflación mensual fueron la electricidad con -0.247 unidades, seguido de la papa y otros tubérculos con -0.075 puntos, gas doméstico LP con -0.017 unidades y los servicios turísticos en paquete con -0.08 puntos.

Por su parte, el economista en Jefe para América Latina de Credit Suisse, Alonso Cervera, refirió en su cuenta de Twitter que la mayor sorpresa de la inflación en abril fue en el subíndice de servicios, pues las tarifas aéreas aumentaron 12 por ciento en la segunda quincena de abril con respecto a la primera, pese a que típicamente caen en la segunda mitad.

En tanto, la directora de Análisis Económico y Financiero de Banco BASE, Gabriela Siller, sostuvo en la red social que en abril se observaron presiones inflacionarias en los precios de las mercancías, principalmente las alimenticias, así como en algunas frutas y verduras y principalmente en productos pecuarios como el huevo, además de que los precios de los energéticos siguieron con su alza, aunque en menor ritmo que en meses pasados.

Por ello, estimó que la inflación cerrará este año en 5 por ciento, muy similar a las estimaciones los analistas consultados por Citibanamex que contemplaron que la inflación cerrará en 4.65 por ciento.

El Inegi reveló que el INPC es un indicador económico que mide a lo largo del tiempo de la variación promedio para los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de hogares del país, por lo cual se pueden medir las variaciones de los productos que repercuten en el poder adquisitivo y en el bienestar de los consumidores.

 

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