score
CoronavirusMéxicoNoticias

“Ese paciente se va morir”: Enfermera relata su batalla diaria en hospital COVID del IMSS

"Ángela" relató su experiencia en la atención de pacientes COVID y cómo es su vida a partir de la pandemia

La situación en el país por la pandemia de coronavirus continúa siendo crítica, no solo porque ya son casi 10 mil los casos positivos y la economía esté “colapsando” -como muchos empresarios aseguran-, también lo es por el desgaste emocional de pacientes con COVID-19, familiares y el personal médico que los atiende.

Quedarse en casa no es una simple medida para no colapsar los espacios en los hospitales u ocupar los ventiladores por haberse contagiado de este mortífero virus; guardar la sana distancia tiene que ver con algo más que no salir; se traduce en salvar vidas.

Uno de los grupos más sensibles a los contagios, es, sin duda el médico, que entre doctores, enfermeras, camilleros, personal de limpieza y todo aquel que trabaja bajo riesgo, se han convertido en una suerte de héroes y heroínas que, con bata y cofia, protegen vidas ante la actuación de un diminuto enemigo que está siendo mortal en el mundo.

Ellos y ellas; los médicos y enfermeras, son quienes están en la primera línea de lucha contra este mal, son quienes día y noche llegan a los hospitales, se alistan y hacen todo los posible por preservar la existencia de sus pacientes.

Acompañan a los enfermos, les llevan palabras de aliento; se trata del personal de salud que, sin conocer a las personas infectadas, se convierten en sus compañero de batalla, la mayoría de las veces bajo un riesgo inminente.

“Ángela Flores”, quien por razones de seguridad adoptó ese nombre para esta entrevista, es enfermera del Hospital General de Zona 2, Troncoso, adscrito al IMSS. Sin ser especialista en epidemiología relata cómo, a pesar de la escasez de insumos ha tenido que ingresar al área Covid-19, “por honor a su profesión y amor al paciente”.

Tiene familia: esposo e hijos y cada día, al salir de su casa se despide de ellos, pidiéndole a la vida no contagiarse y no poner en riesgo a las personas que más ama.

A unas horas de haberse anunciado la fase 3 de la contingencia, el Hospital General de Troncoso está prácticamente lleno de “pacientes Covid”, por lo que ya contempla la idea de separarse de sus hijos para llevarlos a la casa de sus abuelitos; aunque los pequeños son su fuerza y ganas de continuar, lo más importante es mantenerlos a salvo.

La enfermera de 30 años relata al portal de Radio Fórmula, que en los últimos días ha visto muchos casos difíciles de pacientes con coronavirus que le han conmovido, incluso ha tenido contacto con personas infectadas que horas después han perdido la vida.

Recuerda con nostalgia a una señora de 57 años que llegó muy mal al hospital, “con los pulmones deshechos” y sin poder respirar.

La mujer no podía permanecer en casa, era trabajadora de limpieza en una empresa y no tenía otro ingreso económico, así que si no salía a trabajar, no tenía qué comer. No aguantó mucho, murió a la mañana siguiente de haber ingresado al hospital.

A lo largo de la conversación, “Ángela” describe lo que -a su juicio- es una mala planeación del hospital Troncoso.

Recuerda cuando comenzaron a presentarse casos de coronavirus en la Ciudad de México, acondicionaron un espacio dentro del área de urgencias; no obstante, hay un pasillo que conecta ese espacio con Pediatría y las mamás junto con sus bebés pasan por el mismo camino por el que ingresa una persona con Covid-19.

La enfermera aprovechó este espacio para enviar un mensaje a los mexicanos; manténganse en casa y respeten a las personas que continúan trabajando a pesar del riesgo de esta pandemia; pidió respeto a “ustedes mismos y amor a la vida”.

Ya no tenemos espacios

Reportera (R) : ¿Hay un protocolo de sanidad dentro del área Covid en el Hospital Troncoso?

Ángela Flores (AF): Dentro del Hospital General Zona 2 -Troncoso hay un área en urgencias donde está el triage de vías respiratorias, ahí llegan los pacientes sospechosos de Covid-19. Dentro de esa área de urgencias hay un área improvisada que anteriormente era pediatría y se aisló para pacientes sospechosos y positivos al coronavirus.

Pero ese espacio improvisado tiene capacidad de 4 o 5 camas y ahorita ya es insuficiente para los pacientes que se están quedando, porque anteriormente -unas tres semanas atrás- solo se quedaban ahí los pacientes sospechosos, que contaban con 2 ó 3 síntomas, pero ahora ya se quedan las personas positivas al Covid y son muchas.

Si bien contamos con esas áreas, que es el triage respiratorio y el área improvisada de pediatría, dichos espacios  se encuentran dentro de la misma área de urgencias; es decir, no están aislados.

Ahí para empezar, estamos expuestos al contagio todos porque el triage respiratorio está en frente del “área de choque”, donde se atienden pacientes con una gravedad que pone en riesgo su vida pero no precisamente traen el virus, es el pasillo donde entra el personal y colinda con la otra parte de pediatría. 

Realmente no se ubicaron desde un principio áreas específicas donde no haya interacción con más pacientes, con el personal de enfermería de Rayos X, etcétera. Lamentablemente puede que pase una mami con su bebé que está siendo atendido por un médico en Pediatría y a sus espaldas pasaría un paciente en su cápsula, que es confirmado de Covid, y con esto vemos que no hay un aislamiento correcto de los pacientes.

R: ¿Cuántas personas contagiadas hay en el hospital? ¿Cuántos decesos?

AF: Hace unos días, había unas 15 personas confirmadas que se encuentran en el área de urgencias y el cuarto piso. Más los sospechosos que son 10. Aunque recientemente se abrió otro espacio para que también se habilite y atendamos casos de coronavirus allí. Se va abrir otro porque ya no tenemos espacios para atender a los pacientes ante el incremento.

En una sola noche murieron 6 personas.

R: ¿Qué rango de edad son los pacientes confirmados y que enfermedades patológicas tienen?

AF: En mi testimonio he podido constatar que son edades de 50 en adelante y todos tienen diabetes e hipertensión o problemas renales. Es importante recalcar que, si no todos, la mayoría tienen un descontrol impresionante de su enfermedad aún sabiendo que la tienen. No se cuidan.

R: ¿Hay suficiente personal para cubrir los horarios?

AF: Sí, a veces en diversos turnos puede haber más personal que en otros, pero yo creo que sí hay suficiente personal ahorita, a pesar de que se fueron varias compañeras de incapacidad como las que están en periodo de gestación, las que están lactando, las personas que tienen obesidad, diabetes o hipertensión descontroladas, pero a pesar de ello considero que si somos manos suficientes.

Aparte de que están contratando mucho personal porque han llegado muchos compañeros nuevos.

¿Qué va a ser de mi? Preguntan los pacientes

R: ¿Cómo es atender un paciente con coronavirus?

AF: Es difícil porque los médicos, mis compañeros, tenemos un desgaste mental, la mayoría tenemos miedo a contagiarnos porque tenemos familia y existe ese miedo latente desde que supimos del virus, porque somos personal de la Salud.

Atender a un paciente con coronavirus es desgastante físicamente por el equipo que ocupamos para cubrirnos y que es necesario portar; pero uno suda, los goggles que usamos se empañan; empieza a correr el sudor por la frente y a veces se introduce dentro de los goggles y la cara se nos llena de agua, de sudor … con el overol completo, de plástico que usamos, sudamos bastante porque -como los pacientes están aislados- el calor es muy fuerte, más la bata, los guantes, el cubrebocas N95, la careta…

Todo esto hace un bochorno y al atender a los pacientes nos tenemos que acercar a una bomba de infusión para ver si está bien el número y en muchos casos la visión se vuelve borrosa. Si nos tocan pacientes intubados tenemos que aspirarlos, pero a veces ni tú puedes aspirar, ni te mueves tan fácil, incluso, para canalizar el doble guante de plástico también resulta incómodo.

Sin demeritar el sentir del paciente, es desgastante. Si uno se siente así no me imagino al paciente, aislado, sin ver a su familia y sintiéndose mal.

También es desgastante ver al paciente, cómo sufre y su preocupación porque a veces ya no es tanto el dolor físico sino el emocional, pues se preguntan “¿qué va ser de mí?”. Y tú tratas de motivarlos, pero hay ocasiones que no entienden todo el protocolo médico.

Aún así realizamos nuestro trabajo con mucho amor, cariño y profesionalismo, pero no solo yo, estoy segura que mis compañeras sienten lo mismo.

 

¿Cómo se protegen?

R: ¿Qué equipo utilizas para protegerte al atender a los pacientes?

AF: El IMSS proporciona un kit dentro de una bolsa, es una bata desechable, un cubrebocas N95, unos goggles, un gorro, un par de botas y dos pares de guantes.

Te lo dan, te debes anotar, llevan un control y debemos justificar por qué lo estamos pidiendo, aunado a esto nosotros hemos comprado overoles blancos, algunos son desechables, otros duran 5 lavadas…

Esos overoles solo dejan descubiertos manos pies y cara y eso lo hemos comprado cada uno con nuestro dinero y también hemos comprado las caretas para protección general de la cara  y todavía encima nos ponemos una bata quirúrgica. 

R: ¿Dónde compraste el overol y cuál es su precio aproximado?

AF: El overol lo conseguí por medio de un compañero que compró aproximadamente 7 para compañeras del servicio, costó 150 pesos. Ahora, llevo 3 días consiguiendo uno y encontré una tlapalería en donde me lo vendieron en 450. Pero sé que esos overoles están en un precio de 70 pesos un “día normal”

R: ¿Cada cuando te toca estar en el área Covid?

AF: Ya no son suficientes los compañeros especialistas y por la demanda ya estamos entrando los enfermeros generales. Ahorita como está el miedo de contagio, lo que se hace -por lo menos en mi turno- se hizo una rifa, literal y nos toca entrar en orden numérico.

R: ¿Hay especialistas para atender estos casos?

AF: Especialistas como tal no hay, en el hospital no hay, los que los atienden son los médicos de urgencias y enfermeros generales del área de urgencias, ya si se quedan los pacientes internados los llegan a ver los médicos de medicina interna o los neumólogos, pero especialistas tanto de enfermeros y médicos que tengan capacitación especial en Covid para atender a los pacientes no hay.

“Esa paciente va a morir”, le dijo un médico

R: ¿Qué caso te ha impactado más de todos los que has atendido?

AF: Justo hace una semana estuve en guardia, en la noche llegó una señora de 57 años, llegó muy mal, con todos los síntomas, no podía ni hablar porque empezaba a toser. Ese día me tocó entrar con los pacientes Covid-19.

Le hicieron placas de los pulmones y sí los tenía muy mal, los tenía desechos, ingresamos a la paciente a aislamiento y cuando el médico y yo estábamos solos, el doctor me dice “esa señora se va a morir, que bueno que nos protegimos bien”.

A la mañana, me enteré que la paciente había muerto. A una semana de eso mis compañeros y yo agradecemos no tener síntomas, pues nos expusimos mucho.

A esa señora la regañó el doctor que la atendió, le preguntó por qué salía si tenía mucha tos y la señora muy triste respondió que era personal de limpieza y si no salía a trabajar no tenía  qué comer. Lamentablemente, la señora no pudo ni ver a su hija, quien la acompañó al hospital.

Por eso me pongo a pensar sobre la Guía Bioética que plantea que el personal médico tenga que elegir entre una persona mayor que quizás sale por necesidad, a un joven de 30 años o 35 que no toma conciencia y sigue saliendo o hacen reuniones en casa de un amigo y se siguen viendo…

Entonces, dices, cómo sin preguntar, sin hacer un estudio previo para saber dónde han estado o por qué has salido, cómo vas a decretar que el ventilador sea para un chavo de 35 años que anda de pata de perro a la persona de 57 años que se expone por necesidad.

R: ¿Qué mensaje quieres mandar a la población en estos momentos?

AF: Yo sé que esto suena muy repetitivo pero es una realidad que hay personas que aún no crean que existe el coronavirus y me pregunto ¿en realidad se necesita estar viviendo una situación familiar o de algún conocido para entonces llegar a pensar que es verdad?

Tengamos un poco de civismo, de respeto por las personas que continuamos trabajando bajo esta pandemia, respeto a ustedes mismos, amor a la vida. Continuemos con el resguardo en casa, para que mañana volvamos a ser libres.

Quisiera recalcar el desequilibrio de esta sociedad: hay personas que si no salen no comen, y cómo les pides que no salgan si no reciben apoyo de ningún tipo. Hay que ser empáticos.

 

Te puede interesar: Regalan a médicos de Michoacán, hospedaje y alimentos

Diagnostican COVID-19 a hombre e intenta arrojarse del techo de hospital en CDMX

Diagnostican COVID-19 a hombre e intenta arrojarse del techo de hospital en CDMX



Artículos Relacionados

Back to top button