Noticias

Del Zócalo a los Pinos. Artículo de Raúl Castellanos

“ACUERDO DE PARÍS…ÉXITO MONUMENTAL ” –Ban Ki-moon-; ¿usted le cree a Ban?…la foto es elocuente, sonrientes el Presidente Hollande –a quien a pesar de todas “sus buenas acciones” antiterroristas y a favor de combatir a fondo el efecto de los gases efecto invernadero, no le alcanzan para revertir el avance electoral de la ultraderecha-, su Canciller Laurent Fabius, convertido y reconocido como el gran negociador del acuerdo logrado- y el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, celebraban la conclusión de las negociaciones entre 195 países en el marco de la COP21 y los logros alcanzados; este último expresaba “el acuerdo de París es un triunfo monumental para los pueblos y para nuestro planeta” y agregaba “podemos mirar a nuestros hijos y nietos a los ojos y decirles que hemos unido nuestras manos para construir un mundo más habitable para las próximas generaciones”; tal optimismo, que habrá que verlo traducido en acciones concretas, se sustenta en el compromiso de asegurar que el planeta no se calentará por arriba de los dos grados centígrados en las próximas décadas, para ser exactos, de acuerdo a los requerimientos planteados por los científicos que saben del tema, NO –deberá ser- hasta el año 2100; ya visto en la “letra chiquita” como suele suceder con los contratos de seguros e incluso de arrendamiento se advierte la falta de interés total de las potencias, en particular de EE UU cuya debilidad del Poder Ejecutivo frente al Congreso lo limita a firmar “obligaciones impuestas de fuera” –pretexto republicano-, China que fiel a su tradición pretende aplicar su propia visión de combate al cambio climático y la India que inexplicablemente se resiste; el otro gran vacío del acuerdo, es la ausencia de compromiso para otorgarle el rango de legalmente vinculante en su totalidad, como suele suceder con este tipo de documentos que generalmente se suscriben por pose más que por convicción o aunque esta exista, sin las condiciones de poder político o económico reales para llevarlos a la práctica; en el texto final, artículo cuarto, en lo que respecta a las obligaciones para el recorte de emisiones de gases efecto invernadero en un porcentaje entre el 26% y 28% para el año 2025, el término “deberán” fue sustituido por “deberían” lo que cambia totalmente el sentido de sus alcances, finalmente la redacción quedó en el limbo “las partes que son países desarrollados deberían seguir encabezando los esfuerzos y adoptando metas absolutas de reducción de emisiones para el conjunto de la economía”; en el mismo contexto, de juego de palabras, se plantea que “todos los países deberán alcanzar un techo en sus emisiones de gases efecto invernadero lo antes posible”, lo que en buen romance, es como un llamado a asistir a misa lo “antes posible”; por si algo faltara en este trucado juego de palabras, se establece que en la segunda mitad de este siglo, se deberá llegar a un “equilibrio” entre las emisiones y la capacidad de absorber dióxido de carbono –y otros gases- lo cual –planteado así- es la vía más rápida para el secuestro y almacenamiento de carbono requerido por los países productores de petróleo para no cortar de fondo con los combustibles fósiles; otros compromisos, como el de las cuotas en los recortes de emisión de gases, también generan serias dudas, los pesimistas dicen que el calentamiento llegará a los tres grados al final del siglo, la revisión quinquenal –que se contempla- comenzará en 2018, la primera actualización será en 2020, fecha en que entrará en vigor este acuerdo, el control de la información para dar seguimiento a los avances tampoco esta precisado y para terminar, “el acuerdo será vinculante, pero no serán legalmente vinculantes los objetivos de reducción de emisiones de cada país” o sea “sí pero no”; como usted advertirá, a pesar del optimismo de Hollande, Fabius y Ban Ki-moon, no hay mucho que celebrar…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?…

Telefórmula en vivo

Artículos Relacionados

Back to top button