Extraordinario Mensaje. Artículo David E. León Romero

La encíclica del Papa Francisco publicada en días pasados, se centró en la crisis ambiental que sufre nuestro planeta, resultando un llamado urgente que no debemos ignorar. ¿Qué es una encíclica? Un texto que el Papa dirige a los Obispos y fieles del mundo.

Sencillo, concreto, claro y ágil, con una extensión aproximada de 190 cuartillas, disponible en diversos portales de internet, traducido a diferentes idiomas, representa una herramienta que pudiera ser de utilidad para diversos fines, pero principalmente para la construcción de conciencia.

A lo largo de sus líneas, retrata el modelo económico equívoco y voraz prevaleciente en la actualidad, caracterizado por dar prioridad a la máxima rentabilidad y salud de los mercados, la producción y el consumo, buscando el crecimiento infinito, aunque sea necesario empeñar el futuro en ello.

Describe el comportamiento de la mayoría de los habitantes del planeta, en el que nos asumimos propietarios y dominadores del ambiente; actitudes que reproducimos una y otra vez, y que bajo toda óptica atentan en contra de nosotros mismos y que fluyen en sentido inverso del ciclo natural de los ecosistemas, heredando así una deuda ecológica integrada por pasivos ambientales y humanos, que no tendremos forma de solventar si no actuamos de manera inmediata y con la fuerza y decisión que el momento amerita.

El autor subraya la falta de conciencia y la importancia de la educación ambiental como herramienta para contrarrestar la problemática que nos aqueja. Declara la necesidad de formar una nueva cultura, la urgencia de construir un sentimiento de origen común, de pertenencia mutua y de futuro compartido, que detone un comportamiento distinto, integrado por nuevos hábitos mucho más respetuosos y en sintonía con el planeta.

Es un llamado para atender el calentamiento global, alejarnos de los monocultivos, detener los cambios de uso de suelo, proteger el agua, los bosques, las selvas y las especies que los habitan, buscar estrategias que eleven la eficiencia energética, el aprovechamiento de las energías renovables y la agricultura sustentable, entre muchas otras acciones.

Explica con sorprendente claridad que los contaminantes no reconocen fronteras; aunque pareciera ajeno, habitamos el mismo espacio y resulta imposible seccionar el planeta y con ello el impacto ambiental. La solución no está en unos cuantos, está en todos. De nada sirve que los habitantes que viven próximos al cauce de un río procuren no contaminarlo, si aguas arriba o abajo sus vecinos hacen lo contrario. Solo juntos, de la mano, sumando esfuerzos, será posible detener y dar marcha atrás a la crisis actual.

Subraya que el único elemento indispensable para garantizar la viabilidad de la vida humana es un ambiente sano, resultando un bien colectivo, que cuando guarda equilibrio permite salud, productividad, generación de riqueza, seguridad y bienestar.

El autor explica que resulta urgente convencer a la población sobre la responsabilidad que todos tenemos en el estado actual del ambiente, aclarando que son mayormente responsables aquellos que más impacto provocan; hace hincapié en que los efectos del deterioro ambiental son mucho más notorios y contundentes en las poblaciones más débiles y desprotegidas, planteamiento que para ser comprobado basta revisar las noticias de cualquier país, donde seguramente encontraremos encabezados que describen la muerte de niños a causa de enfermedades gastrointestinales provocadas por la ingesta de agua contaminada o pueblos enteros destruidos por la fuerza de un huracán, donde los protagonistas en la mayoría de los casos pertenecen a las clases más necesitadas.

El Papa Francisco nos invita a modificar nuestra forma de vivir, incluyendo y cultivando la humildad, sobriedad, respeto, gratitud, austeridad, integridad, amabilidad, cordialidad y solidaridad con todos aquellos elementos que nos rodean, pero principalmente, con el ambiente.

Por su contundencia, solvencia, utilidad y el liderazgo global de su autor, es un texto sin precedente que brinda un extraordinario mensaje y que retrata con absoluta claridad la situación actual, sembrando esperanza y sugiriendo acciones puntuales que abonan a la solución. Les aseguro que vale la pena, los invito a consultarlo.

dleonromero@gmail.com

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