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Del Zócalo a Los Pinos. Artículo Raúl Castellanos / RCmultimedios

“NOSOTROS FUIMOS NUESTRO PROPIO ANTECEDENTE” –Adolfo Suárez dixit-; ahí estaban todos, por un día todos juntos, haciendo a un lado sus marcadas diferencias, se trataba de despedir al creador de la democracia española, aquel que sostenía que “la vida siempre te da dos opciones, la cómoda y la difícil, cuando dudes elige siempre la difícil, porque así siempre estarás seguro de que no ha sido la comodidad la que ha elegido por ti”, el último recorrido no podía haber sido más emblemático, del Congreso a las Cibeles y de ahí a la eternidad; artífice de la –esa sí- Transición Democrática en España, concretada en los Pactos de la Moncloa, vivió –paradójicamente- uno de sus momentos más estelares el 23 de febrero de 1981 día en que entregaba el Gobierno a Adolfo Calvo Sotelo, cuando el entonces teniente coronel Antonio Tejero, tomó por asalto el Congreso, encarándolo y haciéndole frente sin más armas que su fuerza moral y su valor personal; su gran mérito fue darle un golpe de timón a la historia, transitando de la dictadura franquista a la democracia constitucional, navegando entre las aguas tormentosas de la extrema derecha, el terrorismo de ETA y Grapo, la izquierda radical, los nostálgicos de Franco atrincherados en los sótanos y las permanentes conspiraciones militares; nombrado por el Rey Juan Carlos –el de entonces, no el de hoy que caza un elefante, dos elefantes, tres elefantes…- en sustitución de Carlos Arias como jefe de Gobierno el 30 de junio de 1976, tomó decisiones fundamentales, amnistió a los presos políticos, disolvió el Movimiento Nacional y legalizó a los partidos Comunista –el 9 de abril 1977- y Socialista, logró que las cortes franquistas aprobaran por mayoría de dos tercios elegir un Parlamento por sufragio universal, para ello contó con el apoyo de Alianza Popular el grupo de Manuel Fraga que contaba con 200 procuradores en las cortes; el 18 de noviembre de 1976 se aprobó la ley que autorizaba convocar a elecciones para integrar Congreso y Senado, el 15 de junio de 1977 ganó las elecciones generales encabezando una coalición de 14 grupos –democristianos, liberales, socialdemócratas- al que denominaron UCD –Unión Centro Democrático- ahí surgió uno de sus lemas “puedo prometer y prometo”, en el otoño de ese año se firmaron los “Pactos de la Moncloa” y el 6 de diciembre de 1978 se realizó el referéndum que aprobó una nueva Carta Magna, con el consenso de la derecha –AP-, Centroderecha –UCD-, Socialistas, Comunistas y Nacionalismo Catalán; en marzo de 1979 volvió a ganar las elecciones generales, sin mayoría absoluta; a partir de ese momento –como todo en la vida- su estrella comenzó a declinar y la de Felipe González a ascender, en enero de 1981 renunció al Gobierno que culminó con el intento de golpe de estado; luego construyó otro partido el CDS –Centro Democrático Social- que no logró trascender; hombre de Estado, entendió el signo de los tiempos retirándose con la grandeza que da la discreción a su despacho privado, el 1 de junio del 2005 su hijo Adolfo hizo público que padecía Alzheimer y a partir del pasado domingo obtuvo la libertad plena, esa, de la que afirmaba “hay algo que ni siquiera Dios puede negar a los hombres…la libertad”…¿alguien puede asegurar que esto ya está decidido?…



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