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Monto de joyas robadas ascendería a 2 mdp: socio. Con Ciro Gómez Leyva

Fausto Fuentes Camacho, socio de la joyería “La pequeña Suiza”, la cual fue blanco de un asalto el pasado sábado 28 de diciembre, en el Centro Comercial Santa Fe, denunció que estos actos se están “volviendo costumbre”, pues recordó que en noviembre del 2012 fue víctima de un asalto con el mismo modus operandi.

Entrevistado en el noticiero “Fórmula de la Tarde”, aseguró que el actuar de las autoridades ante esta situación va en un retroceso total, pues solamente se limitan a capturar a lo que él denomina “los rateros con hambre”, mientras que las personas con el poder adquisitivo para adquirir u orquestar estos golpes siguen en las calles.

“Mi oficio es ser joyero y yo vengo de un pueblo mazahua, que es Real del Oro y es un pueblo minero de oro, yo aprendo el oficio de mi padre porque era minero. Amo mi trabajo, adoro mi profesión, pero ya son demasiadas veces”, abundó y destacó que las autoridades deben evocarse a detener a los compradores y no sólo a los ladrones.

Al ser cuestionado sobre qué fue lo que ocurrió el pasado fin de semana, Fuentes Camacho relató:

“Llegan a la joyería y entran, yo estoy adentro de la joyería y a la hora que los veo, porque ya tengo la secuencia del anterior en la mente, no porque lo haya visto, salgo y con todo respeto tuyo les miento su madre, pero yo soy un hombre de 65 años que tengo la voz muy fuerte.

“A la hora que yo salgo, si ves el video, se van, empiezan a caminar despacio y no se alcanzan a llevar todo gracias a dios, porque me hubieran vaciado la joyería si yo no hubiera estado ahí, además el centro comercial estaba totalmente lleno pero además no hay una seguridad. Yo tengo un botón de seguridad, un botón de pánico, no tengo un policía en la puerta porque si tú vas y el policía te ve comprando, es el que va a divulgar lo que estás comprando y la joyería es totalmente intimidad, totalmente discreción.”

Asimismo, detalló que los hechos ocurrieron alrededor de las 19:05 horas del pasado sábado, cuando cuatro personas rompieron los cristales de los aparadores con dos mazos, debido al grosor de los mismos, lo que resultó en un sonido similar a una explosión, momento en el que salió para gritarles a los delincuentes.

Tras señalar que la seguridad del Centro Comercial es extremadamente ineficiente, aclaró que cuando los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) arribaron al lugar, alrededor de 30 minutos después del hecho, él negó la entrada de los uniformados, hasta que el Ministerio Público hiciera acto de presencia en el lugar, hecho que ocurrió alrededor de las 21:00 ó 22:00 horas.

En este sentido, explicó que su reacción se debió a que “lo poco que hubiera quedado o lo mucho que quedó, queda la mitad”, afirmación que sustenta en diversos casos que ha seguido a través de los diarios de circulación nacional, así como en la experiencia que tuvo con el asalto ocurrido en noviembre del 2012, cuando tras detener a los delincuentes, las autoridades no garantizaron la reparación del daño económico.

En lo referente a los avances del caso, reveló que la joyería permanecerá cerrada cuando menos hasta el próximo 2 de enero, debido a la realización del inventario de los bienes robados con facturación, el cual deberá entregar a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), así como a la aseguradora que tiene contratada, proceso que ha demorado debido a que le hacen falta dos facturas, pertenecientes a dos compañías que estarán cerradas hasta el próximo jueves.

Finalmente, Fausto Fuentes enfatizó que de acuerdo con sus estimaciones, las piezas robadas ascenderían a un total de dos millones de pesos, cifra que hubiera sido superior en caso de que él no saliera del establecimiento para gritarle a los perpetradores, hecho que también puso en riesgo su vida, pues remembró, uno de los sujetos portaba un arma de fuego, misma con la que amagó a uno de sus trabajadores.

cegs



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