“Chatanuga” trabajaban en libro sobre sus memorias. Con Maxine Woodside

El actor Pedro Weber “Chatanuga”, fallecido este martes a los 82 años de edad, víctima de insuficiencia cardiaca y respiratoria, comenzó a trabajar desde la Época de Oro del Cine Mexicano, así como en el conocido cine de “Ficheras”, se comentó en el programa Todo para la Mujer.

De la misma manera trabajó en muchos videohome, sin perderse el interpretar papeles en diversas telenovelas, siendo la última “Hasta que el dinero nos separe”.

El actor nació en Ciudad Guzmán, Jalisco, el 27 de noviembre de 1933 y el gusto por el arte se dio por el lado de su mamá, a quien le gustaba tocar el piano y pintar. Fue ella quien le inculcó el gran amor por el teatro debido a su hiperactividad, ser rebelde e impulsivo.

El primer trabajo de Pedro Weber fue en el Hospital Psiquiátrico La Castañeda, colaborando en distintas áreas de este nosocomio durante cuatro años.

Adalberto Martínez “Resortes” descubrió su talento en uno de los salones de baile existentes en esa época en la Ciudad de México, quien estaba buscando personajes para una nueva película.

“Chatanuga” trabajó durante diez años como maestro de ceremonias en la Caravana Corona y, posteriormente, como director de escena en el Madison Square Garden, en la ciudad de Nueva York, para después regresar al Teatro Blanquita con su espectáculo cómico musical, que duró cinco años de manera consecutiva.

En el año 2004 fue intervenido quirúrgicamente, pues pesaba 120 kilos y padecía problemas cardiacos.

Sus amigos más cercanos como Rafael Inclán y “El Flaco” Ibáñez comentaron sobre su gran alegría por el baile y su apego a la familia, y a su profesión.

Pedro Weber estaba escribiendo un libro con sus memorias y la última película donde participó fue “En el último trago”, donde recordando a José Alfredo Jiménez se está tomando un trago con sus amigos y se muere, y allí inicia la película.

jhe

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