Difunde Jorge Drexler carta de prima venezolana relatando represión. Con Javier Poza

La comunidad artística sigue expresando su apoyo a Venezuela en torno a las protestas masivas y represión de grupos paramilitares que han dejado más de diez muertos.

Jorge Drexler publicó en Twitter una carta de su prima venezolana que acusa al gobierno de Nicolás Maduro de financiar grupos armados y de censura informativa. Asimismo, cuestiona a la izquierda latinoamericana por hacerse de la “vista gorda” ante lo que sucede en ese país.

En la carta el músico detalla que su prima es hija de exiliados políticos de la dictadura uruguaya y recomienda la lectura del texto, en donde la joven explica a la familia la terrible situación en Venezuela en estos días.

Además de publicar la carta en su perfil de Twitter, Jorge Drexler difundió un enlace con otra misiva que critica al régimen de Maduro, de la autoría del músico Rubén Blades, un documento que calificó como brillante.

La carta de la prima de Drexler titulada “Solos”, relata como al principio del conflicto venezolano, su autora no tenía intención de salir a protestar a las calles en Venezuela, no porque no sobren razones, sino porque le parecía que se estaba llamando a tumbar al gobierno; sin embargo, cambió de opinión por la presencia en su ciudad (Mérida), de los grupos armados llamados Colectivos que se desplazan en motos, cubriéndose la cara, tienen un brazo civil que participan en elecciones y entran disparando en los edificios en donde viven los estudiantes universitarios con la complicidad de las fuerzas de seguridad del Estado.

El patrón se ha repetido en todos estos días de manifestaciones en todo el país, sueltan a los colectivos adelante con las motos armados y la guardia nacional viene atrás, detalla la carta.

Asimismo, remarca que paradójicamente en Mérida a esos grupos se les llaman Tupamaros, como la guerrilla urbana que combatió en los años 60 y 70, en Uruguay, que fue derrotada por la dictadura y que estuvo liderada por el actual presidente uruguayo José Mujica.

“Por eso yo fui a la marcha, vestida de blanco como todos. No porque hay una conspiración del imperio para tumbar a Maduro en la que yo participo, ni porque me convencieron con un folletito de la CIA de dejar de ser la hija de un exiliado político de la dictadura uruguaya para convertirme en una fascista de la ultraderecha”, argumenta la carta de la familiar de Drexler.

En este momento en las calles de Venezuela está ocurriendo una tragedia, no porque hay disturbios y la policía antimotines dispara bombas lacrimógenas y muere alguno, algo que lamentablemente pasa en todo el mundo a cada rato, sino porque hay grupos, detalla la misiva, grupos armados financiados por el Estado disparando y matando, hay una censura informativa total.

Por ello, pide al intelectual de izquierda latinoamericano que levante por fin los ojos de su enésima edición de “Las venas abiertas de América Latina”, del uruguayo Eduardo Galeano y mire alrededor, así descubrirá que el muro de Berlín cayó, que los muchachos de la Sierra Maestra envejecieron y ahora no dejan a sus nietos gobernar, ni escribir un periódico nuevo, ni salir de su país, ni fundar un partido político, ni gritar “abajo el gobierno”.

También que si en Venezuela no hay ni pan, ni medicinas, ni leche, no es porque Barack Obama esté conspirando día y noche contra los venezolanos, quienes son perfectamente capaces de hundir económicamente un país sin ayuda de ninguna transnacional imperialista, añade la carta.

La misiva concluye afirmando “si Maduro dice que yo soy una fascista violenta de la ultraderecha que está en una conspiración internacional para tumbar su gobierno, que lo diga, yo mañana vuelvo a salir con los muchachos a exigir al gobierno que desarme a los colectivos, a decir que las calles son nuestras, saldré con el mismísimo exacto orgullo, inocencia y alegría con que salen todos los estudiantes de América Latina a gritar viva la universidad, muera la bota militar”.

“Estamos hartos, está a la vista, mírenlo, mírenos, estoy seguro que hay muchos que entiendan y que esos no nos dejarán solos”.

mra

Salir de la versión móvil