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Futbol

Necesaria colaboración Gobierno-FMF para frenar barras: Nizzardo. Con Paola Rojas

Mónica Nizzardo, presidente de la organización argentina “Salvemos al Fútbol”, detalló que el principal objetivo de esta ONG es luchar contra la violencia y la corrupción que existe al interior de este deporte, pues recordó que en Argentina los brotes no han surgido a raíz de un grupo de personas violentas, sino que está relacionada con cuidar los intereses de sus dirigentes.

Entrevistada en el noticiero de Paola Rojas, señaló que en esta nación sudamericana los pseudoaficionados “juegan con el miedo”, a través de amenazas y otras cosas complicadas, vinculadas con los negocios espurios que se manejan alrededor de un estadio de fútbol, como es la reventa de boletos, donde también tiene injerencia la Asociación de Fútbol Argentino (AFA).

“Luego alrededor de los estadios, (está) la cuestión de los estacionamientos; a uno lo increpan, es decir, le exige haya que pagarles por dejar el coche en lugares donde es estacionamiento libre en la vía pública. Ello para mostrar que no sólo los dirigentes de fútbol están relacionados con ello, sino que no hay un límite ni desde lo que significaría el gobierno nacional, a través del Ministerio de Seguridad o de los controles”, abundó.

Añadió que a esto se suma la venta de narcóticos en las inmediaciones o al interior de los establecimientos deportivos, problema que directamente se relaciona con las barras de aficionados de los diferentes equipos que hoy día juegan en la Primera División de Argentina.

En lo referente a la expansión de este problema, destacó que desafortunadamente muchos de los denominados “barras bravas” argentinos se distribuyeron por diferentes países de América Latina, como es el caso de Colombia y México, donde se identificó la infiltración en el club Pachuca de “barras bravas” de Rosario Central y el Argentino Juniors, los cuales fueron traídos a nuestro país por los dirigentes de los equipos nacionales.

“A partir de ahí bueno, nos vimos dando cuenta que acá también venían extranjeros a tomar, digamos de alguna manera, clases con ‘barras bravas’ argentinos para ver cómo era que se maneja el miedo en las tribunas, porque ellos tienen que ser temidos por la gente para conseguir lo que quieren”, explicó.

Al ser cuestionada sobre cuál sería la mejor solución para poner fin a este fenómeno en nuestro país, Mónica Nizzardo dictó, “trabajar en conjunto desde la política nacional, es decir, desde el gobierno a través de los ministerios de seguridad, de la policía, junto con la Federación de Fútbol y los clubes por supuesto.”

Resaltó que en Argentina, los principales obstáculos para poner freno a este problema, son la corrupción y los vínculos que sostienen los políticos con las barras, al grado de que se ha tenido conocimiento de casos en los que los aficionados reciben pagos a cambio del apoyo en las campañas electorales.

Finalmente, alertó que si no se pone un alto a la violencia en los estadios antes de que esta escale, “va a terminar como en Argentina que está prohibido el público visitante en muchos encuentros, lo ideal sería de que puedan ser identificados los violentos y que se le aplique el derecho de admisión, es decir que esas personas identificadas como violencias con causas penales, que no entren a los estadios y que los echen de los clubes.”

cegs



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