score
AudioEn los Tiempos de la Radio

Columnas político-financieras miércoles 21 de abril 2021

La sonrisa de Ancira

La imagen del empresario Alonso Ancira la noche del lunes, cuando salió caminando del Reclusorio Norte de la Ciudad de México, era claramente la de un hombre poderoso que, tras haber sido perseguido, detenido y humillado con la cárcel, salía de la prisión tratando de demostrar que había ganado. Vestido de traje oscuro, sin corbata y con un puro en la mano, el compadre de Carlos Salinas de Gortari se subió a su camioneta Mercedes de 3.5 millones de pesos con una enorme sonrisa en la cara. La imagen que claramente quería proyectar el rey de Monclova era la de un potentado que sale de un restaurante de lujo en Polanco o en Las Lomas, después de una plácida comida con digestivos y coñac, más que la de un procesado que abandona el reclusorio para seguir su proceso bajo prisión domiciliaria.

Entre los encumbrados hombres del dinero —como también en los de la política— la imagen que proyectan lo es todo. Una ocasión escuché decir a un exitoso empresario del sexenio salinista, el mismo periodo en el que se encumbró Ancira cuando le entregaron, vía la privatización, la mayor empresa acerera del país, Altos Hornos de México, que “nunca debes mostrar que estás derrotado, aun cuando lo estés. Porque si te ven acabado te van a pisotear”. Y eso fue justamente el mensaje que quiso mandar ayer Alonso Ancira: que aun cuando salió a través de una negociación con la FGR y se comprometió a pagar 216 millones de dólares como resarcimiento del daño que causó al erario por la venta de la planta “chatarra” de Agronitrogenados, en realidad el empresario estaba sonriendo porque recuperó su libertad y a partir de ahí puede hacer cualquier cosa…



Artículos Relacionados

Back to top button