¿Justicia para todos?


Sr. López Dóriga, la noticia que se ha venido escuchando en los últimos días sobre Fernando Martí me causa sin duda pesar y enojo, pero más pesar y aun más enojo me causa la respuesta del gobierno tanto federal como del
D.F, es una burla señor López Dóriga la efectividad con la que las autoridades respondieron ante esta situación, un insulto para cualquier mexicano que haya sido victima de la delincuencia en nuestro país ¿cómo es posible que por tratarse del secuestrador del hijo del empresario millonario Alejandro Martí las autoridades responden de la manera más eficiente y al día de hoy los responsables ya están detenidos?, pero de tratarse de cualquier otro mortal usted y yo sabemos muy bien que la historia sería muy diferente, me causa satisfacción saber que esta gente ya se encuentra detenida, pero me molesta como no tiene una idea, que claramente se ve que la justicia no es para todos los mexicanos, sino sólo para los mas ricos.

Es el colmo ver a Marcelo Ebrard en su noticiero hablando o más bien presumiendo la respuesta de sus fuerzas policíacas, habiendo tantos asesinos y secuestradores sueltos que quedarán impunes porno haber secuestrado a un Martí, a un Slim, a un Salinas Pliego o a un Azcarraga. Debo decirle que los medios no están muy lejos de tan despreciable actitud del gobierno, maravillosa marcha que se convoco gracias a la espectacular difusión que dieron los noticieros, tv azteca y
televisa por igual, sobre el terrible secuestro de Fernando Martí, haciendo de esta noticia casi tan importante como las olimpiadas, pero que me dice de los al menos 15 muertos que menciona diariamente en su noticiero Sr. Lopez Doriga, acaso ellos no son noticia, no tienen derecho a recibir la misma atención de los medios y la misma respuesta del gobierno por no ser ricos, por no tener una prestigiosa cadena de tiendas de deportes?

Es una lastima que usted siendo una persona tan inteligente y admirable, de quien estoy seguro que esta consciente de esto que le comento no tenga el valor de mencionarlo en su propio noticiero, que decepción.