El secretario general de Gobierno de Chihuahua, Sergio Granados Pineda aseguró que no es un hecho el traslado de poderes a Ciudad Juárez, toda vez que la decisión está a consideración de los representantes de los poderes Judicial y Legislativo de la entidad.
Entrevistado por Denise Maerker, el funcionario estatal dijo que se está a la espera de que la solicitud sea respondida por las autoridades involucradas, la cual tiene el propósito de estar más cerca de los habitantes de Ciudad Juárez en donde se vive una violencia sin precedente.
“Estamos esperando la determinación de los otros dos poderes para que nos indiquen cuáles son sus puntos de vista, es una solicitud presentada ante los órganos correspondientes y estamos esperando la respuesta”, dijo.
Aseguró que se busca que la máxima autoridad de la entidad, los tres poderes tengan su asiento en Ciudad Juárez y dependerá “de lo que digan estos órganos de Gobierno para poder tomar decisiones.
De aprobarse la propuesta, explicó, el Ejecutivo tiene que estar residiendo en Juárez mínimo cuatro días a la semana y como su cargo lo indica deberá atender durante esos cuatro días los acontecimientos de la entidad desde
Ciudad Juárez.
A pregunta expresa sobre lo que significará la presencia física de los poderes en ese municipio, el funcionario comentó que se trata de un hecho simbólico que en estos momentos necesita ese municipio que es golpeado por la presencia del crimen organizado.
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