Salma Hayek habla sobre las amenazas que recibió de Harvey Weinstein


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08 de Febrero, 2018

    

Salma Hayek reveló durante una entrevista con la conductora estadounidense, Oprah Winfrey, que el productor Harvey Weinstein la amenazó con romperle las rodillas, incluso que la asesinaría si rechazaba sus propuestas sexuales.

Vía El Diario de Chihuahua

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Parte de la entrevista fue emitida el miércoles por la noche con Oprah, en el teatro Apollo de Harlem y donde Salma afirmó que la experiencia de filmar una película producida por Weinstein la dejó "deprimida y paranoica".

La actriz mexicana aseguró que Weinstein le dijo a Julie Taymor, la directora de la película Frida, textualmente: "Voy a romperle las rótulas", además de insultarla. "Estaba deprimida. Estaba paranoica. Vivía con miedo. Intenté salir, pero no podía", dijo Salma Hayek, según el adelanto de la entrevista completa.



Esta declaración se suma a las que Hayek hiciera en una columna escrita en diciembre para el diario The New York Times, en la que señaló que Weinstein la amenazó con matarla y la presionó para que realizara una escena de sexo con otra coprotagonista.

En ese momento Weinstein negó las acusaciones y, mediante un comunicado, señaló que no recordaba haber presionado a Salma para que hiciera una escena sexual gratuita con una coestrella y que él había estado allí para la filmación.

Asimismo, Salma dijo que estaba arrepentida de no haber denunciado antes al Weinstein, cuando algunos periodistas de dicho diario le habían pedido que contara su historia al tiempo que docenas de mujeres se atrevieron a hacerlo. "Cuando salió la información sobre Harvey, me avergoncé de no haber dicho nada. Pero sentía que mi dolor era tan pequeño en comparación con todas las otras historias ", señaló la actriz. "Fui una cobarde", agregó.

En la entrevista Salma Hayek detalló por qué no animó desde un inicio a denunciar a Weinstein como otras actrices. Según ella, lo hizo para "librarse de la ira" e intentar que aquellos que habían abusado en el pasado de su poder respondieran de una vez por sus actos.

"No quiero que pasemos de ser víctimas a estar enojadas. No quiero que la ira sea nuestro lema o principal motivación. Eso no implica que no podamos estarlo: yo soy una mujer árabe-mexicana, bajita y furiosa, pero no permito que ese enfado nuble mi juicio. Elijo usar esa energía para ser productiva", explicó.

Con información de El País