Kiev, sede de la Final de la Euro donde todo cabe
29 de Junio, 2012
Una indecisión es la que invade a Ucrania. Un país que contrasta tanto como el resplandor de su capital es la que recibió, hace algunos años, la oportunidad de albergar una Eurocopa y con ello la oportunidad de mostrar una cara diferente de la que el mundo tiene en mente cuando se habla de él.
Una indecisión es la que invade a Ucrania. Un país que contrasta tanto como el resplandor de su capital es la que recibió, hace algunos años, la oportunidad de albergar una Eurocopa y con ello la oportunidad de mostrar una cara diferente de la que el mundo tiene en mente cuando se habla de él. Fuera de la Unión Europea y aún más alejada del euro, Ucrania tiene en el Campeonato europeo de futbol, el pretexto más importante para mostrar al mundo sus alcances y posibilidades como nación independiente y alejada del paternalismo soviético que durante años la caracterizó. Sin embargo, las diferencias en todos sus estratos son notables. Las divisiones económicas son tan marcadas que la representación de una clase media es difícil de distinguir en las provincias como Donetsk o Kharkiv, mientras que en Kiev todo cabe. Dicha indecisión también se postra sobre sus construcciones. Mientras, de un lado millones de dólares son gastados en estadios de primer mundo y que se convierten en atracciones principales de las ciudades, por otro las viviendas datan de la época soviética y lejos se ve una renovación. Hasta la arquitectura histórica de la Catedral de Santa Sofía que data del siglo XI se encuentra en "renovación". Por un lado, la antigua catedral adornada por los rasgos de aquella época y sólo una cuadra después los síntomas de la modernidad que tiene su mejor pretexto en la Euro 2012. La Plaza de la Independencia, centro neurálgico de Kiev está copado por todo lo relacionado con la Euro 2012, ese deporte que en Ucrania simplemente tiene destellos de interés, pero que hoy es un pretexto para mostrarse al Europa y al mundo entero. Monumentos históricos conviven con la modernidad y tecnología que deben tener este tipo de eventos y cuya inversión va más allá de un simple esfuerzo. A sólo unos metros de la fiesta que representa la Plaza de la Independencia, el contraste. Las mantas de las protestas políticas que han invadido a Ucrania son una constante. La ex Primer Ministro, Yulia Tymoshenko es el rostro de lo opuesto, aquello que hoy Ucrania busca dejar atrás, pero que le causa más ruido, ese tipo de situaciones que aún marcan la barrera con el resto del Viejo Continente. Es el momento de Ucrania, los obstáculos son muchos pero el intento a través de la pelota se ha hecho. Una nueva cara que el balón puede abrir ante los ojos del mundo.
Medio Tiempo
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