Para vivir en un México seguro...

Sr. López Dóriga:

Me encanta escuchar su programa, por lo que tengo radios en casi todos los sitios donde puedo sintonizarlo. Creo que le escucho desde el primer día, ya que recuerdo que me emocionó el saber que usted estaría en la radio. Después de su noticiero seguía el programa de Ruiz Healy y usted decía, al terminar: "Los dejo con aquél". ¿O estoy equivocada?

Acerca de la terrible inseguridad que sufrimos en el país, yo propongo que ustedes, los comunicadores que tienen el poder de un micrófono o una pluma, reciban sugerencias de gente común y corriente como yo. Seguramente la mayoría de ellas serán absurdas, pero quizá salgan algunas que sean viables y ayuden para que México sea un país seguro, donde podamos vivir sin temor.

Tengo algunas sugerencias que, si me permite, quiero dar:

A NIVEL FEDERAL:

- Que las leyes establezcan que los secuestradores y narcotraficantes pierdan sus derechos humanos como resultado de sus delitos, no que la sociedad se los quite. Como resultado, cuando sean encarcelados no tengan derecho de convivir con reos menos peligrosos. Así, ni podrán usar a otros reos para seguir ejecutando sus crímenes, ni los hacen expertos en estos delitos.

- Que en las cárceles haya cámaras de vigilancia que cubran absolutamente todas las áreas y se puedan grabar tanto los movimientos como las conversaciones. Así se podrían detectar planes para seguir cometiendo delitos.

-Que tengan personal experto en leer los labios y puedan también detectar estos planes cuando tienen visitas y están en áreas al aire libre.

-Que se graben las llamadas telefónicas que salen de teléfonos autorizados en los penales.

-Que se graben los puestos de revisión para el ingreso de visitantes.

Todo lo anterior se haría aleatoriamente. Esto podría coadyuvar para detectar la planeación de secuestros, asesinatos o venta de drogas y quizá desalentaría a los criminales sabiendo que sus planes podrían ser descubiertos.

Sé que esto requeriría de muchos recursos económicos, pero pueden recortar gastos innecesarios, como todos los lujos que se auto-otorgan los diputados y senadores, que en su mayoría no están comprometidos con el bien del país, sino el propio o el de su partido.

-Que las leyes obliguen a cada reo a trabajar para generar recursos que ayuden al mantenimiento de los centros penitenciarios. Esto ayudaría a que no tengan tiempo de ocio para planear sus delitos.

-Que se ofrezca una opción absolutamente confidencial y segura donde los reos y/o sus familiares denuncien cuando otro reo o custodio les piden u obligan cometer ilícitos o cuando se enteren que un tercero planea cometerlos.

A NIVEL D.F. O ESTADOS DE LA REPÚBLICA:

-Que los patrulleros, motociclistas y policía de a pie, mientras cumplen sus misiones en su servicio, observen a los pasajeros del transporte público; así podrían detectar robos si detectan en los pasajeros miedo o alarma.

-Que se ofrezca una opción absolutamente confidencial y segura donde los policías y agentes judiciales denuncien a un superior cuando éste les pida u obligue a cometer ilícitos o cuando se enteren que un tercero planea cometerlos. Que puedan estar seguros de que no sufrirán represalias.

A NIVEL SOCIAL Y NACIONAL:

Por último, pero de ninguna manera menos importante, es que cada uno de quienes vivimos en este maravilloso país (a pesar de la inseguridad y la corrupción) asumamos la responsabilidad que tenemos y nos comprometamos a que diariamente dediquemos por lo menos un minuto para orar, pidiendo a nuestro Padre Celestial en nombre del Señor Jesucristo y a través del Espíritu Santo que:
- Él bendiga, proteja y libere a cada secuestrado y a su familia y les dé Su paz. 
-Para que a los secuestradores o asesinos no les permita seguir haciendo daño. Que cree confusión entre ellos y sus cómplices para que no lleven a cabo sus crímenes. Que Él cambie su corazón ensombrecido por el pecado por un corazón lleno de amor; que se arrepientan de su vida de delito. 
-Que Él toque el corazón de sus familiares y vecinos y tengan el valor de denunciarlos. 
-Por nuestras autoridades, de todos los niveles, para que actúen con verdadera honestidad y deseo de combatir al crimen, que les dé sabiduría para que los detengan y los castiguen con todo el peso de la ley.

Posiblemente a usted y a muchas otras personas les parecerá ridícula la propuesta de oración, pero le garantizo que sería muy efectiva. Volvamos a los valores espirituales y morales que tan deteriorados están y que en parte nos han llevado a tanta violencia. Adoremos a Dios, cualquiera que sea la iglesia a la que pertenezcamos, poniéndonos en Sus manos y pidiendo Su protección y guía.

Soy una secretaria jubilada sin conocimientos de leyes, pero también una madre y abuela preocupada por contribuir con un granito de arena en la solución de tan terrible mal que nos aqueja.  Quiero poder salir con mis nietos sin el temor de que me los quiten, que los pueda llevar a un parque sin temer que ahí ofrezcan droga a los chicos.

Le agradezco anticipadamente la atención que me preste y pido a Dios que le bendiga abundantemente y le guíe para que siga usando el poder que tiene como comunicador reconocido para el bien de México.

Rebeca Rivas